06/01/2026 12:43 - Otros
Los exergames o videojuegos activos integran el movimiento corporal como parte esencial de la jugabilidad. Consolas como Wii, Kinect y dispositivos móviles con realidad aumentada permiten que los jugadores salten, bailen o realicen rutinas deportivas mediante sensores de movimiento.
Varios estudios avalan los beneficios. Tim Althoff y su equipo reportaron que los usuarios de Pokémon Go aumentaron su actividad en 1.400 pasos diarios en promedio. Un meta?análisis de Peng, Lin y Crouse (2011) mostró que el gasto energético de los exergames es comparable al de ejercicios ligeros o moderados, mejorando coordinación motora, fuerza muscular y resistencia cardiorrespiratoria.
Jugar en familia o en grupo favorece la cooperación y refuerza los lazos afectivos. Según el informe «Power of Play», 62?% de los jugadores sienten menos aislamiento y 53?% de los padres observan una mejora en la relación con sus hijos.
La Asociación Española de Pediatría (AEP) advierte que estos juegos no sustituyen al deporte. Sus pautas sugieren:
El objetivo es equilibrar la diversión digital con la actividad física tradicional, convirtiendo la tecnología en un puente para fortalecer la dinámica familiar.
Los videojuegos activos representan una oportunidad para combatir el sedentarismo infantil, siempre que se usen con moderación y bajo la guía de los padres.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones