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07/01/2026 13:03 • POLITICA • POLITICA
Desde mediados de diciembre, la Guardia Costera de EE.UU. vigiló y persiguió al buque de bandera rusa Marinera, anteriormente conocido como Bella-1. Washington lo acusó de haber adquirido petróleo venezolano en violación del bloqueo total impuesto el 16 de diciembre contra las exportaciones energéticas de Venezuela.
En respuesta, Moscú despachó un submarino de la Armada rusa y otras embarcaciones para escoltar al tanker, que según la empresa propietaria BurevestMarin navegaba sin carga y en lastre. El submarino se mantuvo en la zona mientras la guardia costera intentaba abordar la nave, sin éxito.
El Marinera, de la flota conocida como "flota fantasma", lleva más de dos semanas sin poder atracar en puertos venezolanos. La tripulación pintó una bandera rusa en un costado y cambió la matrícula a una rusa para evitar la captura.
El mismo día, la Guardia Costera de EE.UU. interceptó otro buque sancionado, el M/T Sophia, que operaba bajo bandera de Camerún en aguas internacionales del Caribe. El buque fue escoltado a EE.UU. para su disposición final, según el Comando Sur.
Expertos de TankerTrackers.com estiman que al menos cuatro petroleros, y quizás hasta dieciséis, lograron cruzar el bloqueo de EE.UU. después de la captura del presidente venezolano. Estos buques transportaban alrededor de cuatro millones de barriles de crudo, con otras ocho millones a bordo de embarcaciones adicionales, sumando más de doce millones de barriles en movimiento.
El episodio ocurre mientras Rusia y EE.UU. mantienen tensiones diplomáticas vinculadas a la guerra en Ucrania. Moscú ha solicitado a Washington que detenga la persecución del Marinera, advirtiendo sobre riesgos en condiciones de tormenta y subrayando la necesidad de respetar el derecho marítimo internacional.