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08/01/2026 14:03 • POLITICA • POLITICA
El buque, originalmente llamado Bella?1 y bajo bandera panameña, fue incluido en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de EE.UU. en 2024 por presunto transporte de crudo iraní destinado a financiar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y al grupo Hezbollah.
El 21 de diciembre de 2025 la Guardia Costera de EE.UU. intentó abordarlo en aguas del Caribe mientras se dirigía a Venezuela para cargar petróleo. La tripulación rechazó el abordaje y el buque escapó hacia el Atlántico Norte.
Durante la huida, la embarcación realizó varios cambios para dificultar su identificación:
Estas modificaciones suman complejidad legal, pues la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) prohíbe cambiar de bandera sin un traspaso real de propiedad.
Según datos de rastreo marítimo al 7 de enero de 2026, el Marinera navega entre el Reino Unido e Islandia, a 480?km al sur de la isla, con rumbo al puerto ruso de Murmansk. El buque sigue bajo vigilancia de EE.UU., que emplea aviones de vigilancia P?8?Poseidon desde la base RAF?Mildenhall (Suffolk, Inglaterra).
EE.UU. ha movilizado recursos habitualmente reservados para operaciones de mayor envergadura:
Rusia ha enviado al menos un submarino, probablemente de la clase Yasen?M, y otros medios navales para escoltar al Marinera. El objetivo es garantizar la protección bajo el pabellón ruso y presionar a EE.UU. para que detenga la persecución.
El caso del Marinera resume la creciente confrontación entre Occidente y las potencias sancionadas, donde la llamada “flota oscura” –buques con banderas de conveniencia y propietarios opacos– evade controles y alimenta tensiones económicas. Si EE.UU. decide intervenir y aborda el buque bajo escolta rusa, sería la primera operación de este tipo en aguas internacionales desde la Guerra Fría, con riesgo de escalada militar.
Por otro lado, una retirada estadounidense establecería un precedente peligroso: cualquier buque sancionado podría eludir la intercepción simplemente cambiando de bandera, debilitando el régimen de sanciones que Washington y sus aliados han construido durante décadas.
El presidente Donald Trump, en diciembre de 2025, decretó un “bloqueo total y completo” a los petroleros sancionados que intentaran operar desde o hacia Venezuela, buscando presionar al régimen de Nicolás Maduro. Desde septiembre de 2025 EE.UU. ha capturado otros dos buques sancionados, The?Skipper y Centuries, en operaciones similares.