15/10/2025 10:15 - Otros
El conflicto que empezó el 7 de octubre parece haber dejado de sonar las explosiones ayer, pero la celebración se ha quedado en la imaginación de los habitantes de Gaza. La ciudad permanece en ruinas, con casi el 70 % de los hogares y la red eléctrica en manos de los escombros. La guerra dejó cientos de víctimas civiles y una infraestructura colapsada que ahora requiere más esfuerzo que nunca.
Tras la liberación de rehenes y el cierre temporal de la frontera de Rafah, las organizaciones internacionales han marcado el inicio de la llegada de 190.000 toneladas de material de socorro. Esta cifra equivale al peso de 400.000 vehículos automóviles y se distribuye entre alimentos, medicinas, agua y material de reconstrucción.
La apertura parcial del paso fronterizo en Rafah, gestionada por el gobierno israelí, permite la entrada de 600 camiones de ayuda humanitaria por semana. Esta medida representa una mejora sobre el flujo de 300 camiones anterior, aunque el proceso sigue siendo lento y sujeto a controles de calidad y seguridad.
Los informes de Infobae señalan que la reconstrucción de la ciudad será un desafío monumental, con estimaciones de que el proceso podría tardar entre cinco y diez años. Se planea restaurar la infraestructura de agua, electricidad y vivienda, pero el ritmo dependerá de la disponibilidad de fondos internacionales y del acceso controlado a la zona.
Mientras que la guerra cese su rugido, la verdadera batalla por la paz y la recuperación continúa. La humanidad se enfrenta ahora a la tarea de convertir los escombros en vidas dignas, un proceso que requerirá solidaridad y tiempo de la comunidad internacional.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones