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29/01/2026 06:03 • Actualidad
El objeto, descubierto por los programas de seguimiento de la NASA en 2025, mide entre 18 y 36?metros de ancho. Aunque es mucho más pequeño que la Luna, su trayectoria orbital está tan sincronizada con la de la Tierra que, visto desde nuestro planeta, parece acompañarla durante su recorrido alrededor del Sol.
Los astrónomos clasifican a 2025?PN7 como un cuasi?satélite (o cuasi?luna). No está ligado gravitacionalmente a la Tierra como lo está la Luna; su movimiento está dominado principalmente por la gravedad solar. Por eso, aunque se mantenga a una distancia de unos 60,6?millones de kilómetros, no orbita el planeta, sino que gira alrededor del Sol en una ruta casi idéntica a la terrestre.
Los modelos orbitales indican que el asteroide lleva cerca de 60 años desplazándose en sincronía con la Tierra y seguirá haciéndolo hasta alrededor de 2083. Después, pequeñas perturbaciones gravitacionales lo alejarán gradualmente hacia otra región del sistema interior.
Debido a su tamaño y bajo albedo, 2025?PN7 es demasiado tenue para ser observado a simple vista ni siquiera con telescopios amateurs. Solo los observatorios profesionales y centros de monitoreo de objetos cercanos a la Tierra (NEOs) pueden detectarlo. No representa una amenaza de impacto para nuestro planeta en el horizonte de tiempo analizado.
Estos cuasi?satélites son valiosos para la ciencia: permiten estudiar dinámicas orbitales complejas, la evolución de los NEOs y ofrecen posibles rutas para futuras misiones espaciales. Además, demuestran que la vecindad espacial de la Tierra está poblada por objetos que, aunque temporales, influyen en nuestro entorno cósmico.