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01/02/2026 16:03 • Sociales
El sábado 31 de enero de 2026, entre las 5:30 y 6:00 a.m., Thiago, de 16 años, fue brutalmente golpeado en el estacionamiento del muelle de Pinamar mientras esperaba a sus padres, que pescaban en la zona. Junto a él estaban dos amigos menores, de 17 y 14 años, que acompañaban al grupo de vacaciones.
El ataque le provocó a Thiago un hematoma cerebral no quirúrgico, hundimiento y fractura en el cráneo, además de una profunda inflamación facial y los ojos casi cerrados. Fue trasladado al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría, donde permanece bajo observación intensiva.
Inicialmente, los amigos de la víctima alegaron que una “patota” de al menos seis jóvenes los había agredido. Sin embargo, las cámaras de seguridad de la zona no registraron tal suceso y, tras el análisis policial, el menor de 17 años confesó haber sido él quien agredió a Thiago. El otro amigo, de 14 años, actuó como testigo y señaló que la pelea comenzó por un “juego de manos” tras haber consumido alcohol.
El caso pasó del fiscal Juan Pablo Carderón al despacho de la jueza Mónica Ferre en la Justicia de menores. Entre las medidas adoptadas están:
Se espera también entrevistar nuevamente a la víctima para recabar su versión.
Los padres de Thiago habían llevado a sus hijos y sus amigos a Pinamar como vacaciones de verano. Según declaraciones, la relación entre los adolescentes era buena; de hecho, los padres de Thiago los habían incluido en el viaje por la amistad de larga data. No se registran antecedentes de violencia o enfrentamientos previos entre los menores.
El caso ha reavivado el recuerdo del homicidio de Fernando Báez Sosa, también perpetrado en la costa bonaerense, generando debate sobre la violencia juvenil y la necesidad de medidas preventivas en zonas turísticas.