27/02/2026 22:32 - Internacionales
Este 28 de febrero de 2026 finaliza oficialmente el invierno en Ucrania, marcando el cierre de la temporada más brutal desde el inicio del conflicto hace exactamente cuatro años. Las temperaturas llegaron a registrar -24 grados centígrados en varias regiones, mientras Rusia intensificaba su estrategia de utilizar el frío como arma de guerra.
Según Víktor Vitovétskyi, director del Departamento de Protección Civil del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS), desde el 1 de diciembre hasta finales de febrero se registraron 24 situaciones de emergencia a gran escala en las regiones de Kyiv, Odesa, Járkiv, Dnipropetrovsk y Donetsk, entre otras.
Las autoridades ucranianas detectaron un patrón claro: los bombardeos de gran escala coinciden con los descensos significativos de temperatura. El ataque más devastador se registró el 9 de enero de 2026, seguido por ofensivas los días 20, 24 y 29 de enero, y el último de gran magnitud el 12 de febrero.
"Podemos observar que Rusia lleva a cabo sus ataques precisamente en períodos de descenso significativo de las temperaturas, y actualmente tenemos daños considerables en la infraestructura energética en 11 regiones del país", explicó Vitovétskyi en diálogo con Infobae.
Contexto: La estrategia bélica de usar el clima como arma no es nueva. Históricamente, los inviernos brutales han sido determinantes en conflictos como la invasión napoleónica a Rusia (1812) o la Segunda Guerra Mundial. Ucrania enfrenta ahora esta táctica con temperaturas que pueden causar hipotermia en menos de 30 minutos.
En Kiev, la capital más afectada por los cortes, los ciudadanos se han organizado para sobrevivir. Solo en esa ciudad se instalaron 211 puntos de asistencia con carpas móviles que funcionan como refugios temporales, centros de carga y comedores comunitarios.
Un ejemplo destacado es el edificio de 25 pisos en la orilla izquierda del río Dniéper, donde casi 400 vecinos reunieron 700.000 grivnas (unos USD 16.200) para instalar paneles solares, inversores y baterías en el tejado.
"Sin un suministro eléctrico de respaldo, nuestro edificio simplemente no funcionaría", explicó Denis Biletski, de 42 años, responsable de la cooperativa de residentes, mientras despejaba nieve de los paneles solares. El sistema permite mantener agua caliente y fría, ascensores y bombas de agua durante los apagones.
Sin embargo, no todos pueden contribuir: entre el 20% y 30% de los residentes no participaron en las colectas, especialmente quienes viven en pisos bajos, menos afectados por los cortes. En algunos edificios, la falta de organización dejó a residentes como Tetiana Kolisnitchenko con temperaturas interiores de -2°C en enero, provocando que el agua se congelara y rompiera las tuberías.
El Servicio de Emergencia Estatal de Ucrania, con apoyo de organizaciones como la Cruz Roja Ucraniana y World Central Kitchen, brindó asistencia a más de 250.000 personas entre diciembre y febrero. Además de la distribución de insumos básicos, los equipos de rescate trabajan en:
Desde el 1 de enero al 20 de febrero de 2026, los equipos lograron rescatar a 2.968 personas de situaciones de emergencia y combatieron más de 5.500 incendios.
La situación humanitaria se produce mientras se desarrollan las tercera ronda de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Ginebra, con mediación de Omán. EEUU ha desplegado más de 40.000 soldados y 12 buques de guerra en Medio Oriente, incluyendo el portaaviones USS Gerald Ford rumbo a las costas israelíes.
Según el OIEA, Irán posee 440 kg de uranio enriquecido al 60%, suficiente para construir aproximadamente 10 bombas nucleares. El presidente Trump ha impuesto un ultimátum de 10 a 15 días para alcanzar un acuerdo o tomar acciones militares.
En el escenario europeo, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución con 107 votos a favor, 12 en contra y 51 abstenciones exigiendo un alto el fuego inmediato en Ucrania. El conflicto ha causado más de 15.000 civiles muertos y 41.000 heridos en cuatro años, con Rusia controlando aproximadamente el 20% del territorio ucraniano.
A pesar de las condiciones extremas, el pueblo ucraniano continúa demostrando una capacidad extraordinaria de resiliencia y solidaridad. Los puntos de asistencia comunitarios, las redes de voluntarios y la organización vecinal permiten que cientos de miles de personas reciban apoyo básico en los momentos más críticos. La comunidad internacional mantiene su respaldo humanitario mientras se busca una solución diplomática al conflicto.
Fuentes: Infobae, Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS), OIEA, ONU.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones