01/03/2026 11:22 - Entretenimiento
"Fue un año muy difícil", dice Florencia Torrente sin rodeos. La voz se le quiebra apenas cuando recuerda el momento exacto en el que entendió que su papá no iba a conocer a sus hijos. La muerte repentina de Rubén Torrente el 13 de marzo de 2025 la enfrentó a un dolor para el que nadie está preparado.
Rubén Torrente murió jugando al fútbol, una muerte repentina que nadie esperaba. "Un tipo joven, deportista, saludable", describe Flor sobre su padre. Esa noche, Fabi Maztei -pareja de su madre Araceli González- tuvo que darle la noticia que su mamá no podía comunicar.
La actriz, de 37 años, recuerda que estaba en casa con su novio Sebastián Presta, cocinando, cuando recibió la llamada. "Yo lo único que decía es: no pasó. Como que mi cerebro no registraba esa situación", confiesa sobre el shock inicial.
La negación dio paso a una realidad devastadora. "Ahí dije: 'mi papá no va a conocer a mis hijos', y fue arrancar y no parar", recuerda Flor en diálogo con Infobae. "No estaba en mi radar esto, yo sentía que tenía papá para rato".
Días atrás, Flor compartió una emotiva story de Instagram filmada al atardecer y musicalizada con "Father & Son" de Rod Stewart, una canción que tenía un significado especial para ambos.
"Ruchito, que decir, el día que empecé el rodaje vi este solazo y pensé en vos, o mejor dicho te sentía más cerca que nunca. Son esas cosas que nos pasan difíciles de explicar".
La actriz también confesó algo que muchos entenderán: "Todavía no puedo ver tus fotos, me cuesta entender que son solo esas las que voy a tener". Y cerró con un mensaje de amor: "Te extraño mucho pa, te amo. Espero pronto poder volver a escuchar a nuestro amado Sr. Rod, todavía me es imposible".
Flor encontró en los hábitos un ancla para atravesar el dolor: "Me obligué a hacer pequeños movimientos. Las herramientas de salvataje me ayudan: caminar, respirar, meditar".
Esa noche, mientras su cuerpo entumecido procesaba la noticia, recordó algo que su madre siempre decía: "aunque estés mal, levantate, bañate, comé". Al otro día, el dolor físico era evidente: "Me dolía todo menos el cuello. Y dije: 'qué bueno'. Eso habla del hábito que construí".
Flor tiene un hermano menor por parte de padre, Vicente, de 11 años, con quien mantiene un vínculo muy cercano. "Cuando nació Vicente yo vivía en el mismo complejo que mi papá, acompañé todo el proceso", cuenta.
La diferencia de edad hizo que asuma un rol casi maternal: "Es mi hermano y Nati es una mamaza, pero en algún punto lo materno un poco. Compartimos mucho y ahora, más aún".
Flor vivió con Adrián Suar desde los 3 hasta los 17 años, cuando él era pareja de su madre. Sobre esa figura paterna, reconoce: "Ese rol se construye, aunque el padre esté presente. Mi papá fue muy presente siempre, pero la convivencia genera algo más".
Sobre Araceli González, su madre ícono de belleza, Flor cuenta que nunca la vio como una "bomba sexy": "Para mí era mi mamá. Ella es al revés: capaz estamos charlando algo de la vida en un lugar público y se pone re histriónica, y le digo: 'Má, te olvidás de que la gente nos está mirando'".
A los 18 años, Flor decidió irse del país: "Necesitaba irme a un lugar donde nadie supiera quién era, ni quién era mi familia ni qué hacía. Necesitaba caminar por la calle y que nadie me mire".
"Es un año para liberarme de mandatos y sacar a la luz todas esas cosas que tengo ganas de hacer y que vengo guardando hace años", define Flor sobre este 2026. Entre sus proyectos está "Mi amiga y yo", la obra de teatro que la devolvió a las tablas junto a Sebastián Presta, viernes y sábados a las 21 en el Teatro Astros.
Sobre su deseo de ser madre, es clara: "Me encantaría ser madre y va a suceder cuándo y cómo tenga que suceder. Eso sí, no será este año". Y sobre su pareja actual, confiesa: "Con él fue la primera vez que tuve la certeza de decir 'es con esta persona'".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones