03/03/2026 10:05 - Sociales
La historia de dolor de la familia Vázquez-Martínez en Campo Quijano, Salta, conmueve a toda la Argentina. En diciembre de 2017, Amira Albana Vázquez, de apenas 17 años, fue asesinada a golpes por su novio, Rómulo Edgardo Córdova Marín (30), en el baño de las canchas del barrio San Jorge. El agresor se suicidó en el mismo lugar, dejando una herida que nunca cicatrizó.
Casi nueve años después, el destino volvió a golpear con la misma crueldad. El 17 de febrero de 2026, Natalia Cruz fue estrangulada con un cable en su propia casa por su exesposo, Daniel Orlando Serapio, padre de sus hijos, quien había mantenido una relación de 20 años con ella.
Después de asesinar a Natalia, Serapio huyó en pantalón corto y chinelas. Durante 11 días, logró evadir a la policía y a toda la comunidad de Campo Quijano que lo buscaba.
Finalmente fue capturado el 1 de marzo de 2026 en una cueva cerca de la Estación Diego de Almagro, en la Quebrada del Toro, un lugar conocido como la "Casa del Diablo", a unos 70 kilómetros de la capital salteña.
El operativo incluyó más de 60 efectivos de la División General de Investigaciones del Valle de Lerma, canes especializados llegados desde Catamarca y drones térmicos de la Policía Federal. El gobernador Gustavo Sáenz ofreció $10 millones de recompensa por su captura.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, imputó a Serapio por:
El acusado se negó a declarar durante la audiencia de imputación y permanece detenido. Dos personas también fueron detenidas por presunto encubrimiento.
Azucena Colque, hermana de Natalia y Amira, se convirtió en la voz de una familia quebrada por la tragedia. "Nunca nos recompusimos. Desde que mataron a Amira nunca volvimos a ser los mismos. Éramos cinco hermanas y dos hermanos, todos criados juntos. Fue muy duro. Y volver a pasar por esto…", declaró conmovida.
Azucena explicó que el vínculo entre Natalia y Serapio estaba roto desde noviembre de 2025. "Cuando empezó a estudiar y a trabajar, vio que podía sola. Estaba feliz. Me decía: 'Por fin vivo en paz'. Eso a él no le gustó", contó sobre la decisión de su hermana de separarse.
La víctima tenía una perimetral vigente por las amenazas de su exesposa. "Abandonó su trabajo para perseguirla. Ella no se daba cuenta de que él estaba detrás de cada paso que daba", agregó Azucena, quien denunció que Serapio era "un manipulador. Un psicópata".
Irene Martínez, la madre que perdió dos hijas, no pudo contener las lágrimas pero tuvo la fuerza de exigir justicia: "Que duerma en las piedras como un asesino", declaró ante los medios locales, reclamando prisión perpetua para el femicida.
Amancio Vázquez, el padre que crió a Natalia desde los seis años, expresó su dolor y su sospecha: "En 10 días nadie vive solo. Alguien le llevaba comida", insistió, pidiendo que se investigue a todos los que colaboraron en la fuga.
Pasaron entre el primer femicidio (2017) y el segundo (2026)
Permaneció prófugo el femicida en la Quebrada del Toro
Ofreció el gobernador de Salta de recompensa
Este caso vuelve a poner en evidencia la problemática de la violencia de género en Argentina. El femicidio de Natalia Cruz se suma a las estadísticas de una problemática que afecta a miles de mujeres en todo el país.
El caso fue investigado por la Unidad de Femicidios del Ministerio Público Fiscal de Salta, que logró la captura del prófugo gracias a un operativo coordinado entre fuerzas provinciales y federales.
La familia ahora exige justicia y que se investigue a quienes pudieron colaborar con la fuga del femicida durante sus 11 días de evasión.
Fuentes: TN | El Tribuno
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones