04/03/2026 21:57 - Actualidad
El magnesio es uno de los minerales más importantes para el correcto funcionamiento del organismo, participando en más de 300 reacciones enzimáticas que van desde la función muscular hasta la creación de masa ósea. Sin embargo, su deficiencia es particularmente común durante el envejecimiento, lo que ha generado creciente interés en los suplementos de este nutriente.
Según explicó Mar Blanco, farmacéutica, tecnóloga alimentaria y experta de la Vocalía de Alimentación y Nutrición del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, el magnesio "participa en muchas enzimas, por lo que tiene muchas funciones". Las más destacadas, según la evidencia científica, son su rol en la función muscular y en la creación de masa ósea.
La doctora Violeta Ramírez, médico de familia, nutricionista y coordinadora del Grupo de Trabajo de Nutrición y Alimentación de la semFYC (Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria), añade que el magnesio también:
La doctora Paloma Gil, especialista en endocrinología y nutrición, señala que el magnesio "está involucrado en la función renal, pulmonar, cardíaca, y en la formación de los huesos". Pero lo más relevante es la conexión con el proceso de envejecimiento.
"Las patologías crónicas y el proceso de envejecimiento en sí se relacionan con frecuencia con una inflamación crónica de bajo grado y esta, con niveles bajos de magnesio", explica Blanco. Por eso, los especialistas consideran que mantener un adecuado estado de micronutrientes, incluido el magnesio, puede ser una estrategia óptima para promover un envejecimiento saludable.
A corto plazo, el consumo insuficiente de magnesio no produce síntomas evidentes, ya que los riñones retienen el mineral limitando su eliminación. Sin embargo, el déficit prolongado puede causar problemas significativos.
Según Ramírez, es más probable encontrar deficiencia de magnesio en:
| Grupo de riesgo | Causa de la deficiencia |
|---|---|
| Personas con enfermedades gastrointestinales | Enfermedad de Crohn, celiaquía (menor absorción) |
| Diabéticos tipo 2 | Alteración en el metabolismo del mineral |
| Personas con alcoholismo de largo plazo | Mayor excreción y menor ingesta |
| Adultos mayores | Menor absorción intestinal y cambios metabólicos |
Los expertos son claros: la evidencia científica indica que el magnesio debe obtenerse principalmente de los alimentos, no de suplementos. Los estudios sobre suplementación para migraña, diabetes tipo 2 o presión arterial son poco consistentes.
Aunque el arroz integral y el salvado de trigo tienen alto contenido de magnesio, las fibras que contienen dificultan la absorción de minerales, haciendo que el magnesio sea poco biodisponible. Las verduras de hoja verde son las mejores fuentes porque las plantas utilizan el magnesio para estabilizar la clorofila.
Los suplementos alimenticios están destinados a complementar la dieta, no a sustituir una alimentación equilibrada. Mar Blanco advierte que "dejándote llevar por una cuestión de marketing, podrías pensar que te falta magnesio cuando en realidad te falta selenio o zinc".
El magnesio está disponible en diferentes formas con distinta absorción:
A partir de 350 mg al día, no todas las personas pueden absorber bien el magnesio y pueden aparecer molestias gastrointestinales.
El exceso de magnesio puede desequilibrar calcio, zinc y otros minerales. La suplementación prolongada debe ser siempre bajo supervisión médica.
1. Alimentación primero: Priorizar fuentes naturales de magnesio en la dieta diaria.
2. Evitar el alcohol: El alcoholismo prolongado aumenta el riesgo de deficiencia.
3. Consulta profesional: Siempre consultar con médico, nutricionista o farmacéutico antes de suplementar.
4. Diagnóstico: Los análisis de niveles pueden hacerse en laboratorios privados si no están incluidos en sanidad pública.
5. Supervisión: La suplementación de un solo mineral durante tiempo prolongado requiere monitoreo profesional.
El magnesio obtenido naturalmente de los alimentos es inocuo y no requiere limitación en su consumo, ya que los riñones eliminan el exceso en personas sanas. La suplementación, en cambio, debe ser supervisada por profesionales de la salud para evitar desequilibrios y efectos adversos.
Fuente: La Vanguardia, con información del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones