13/10/2025 00:23 - Otros
La práctica, que consiste en compartir sangre a través de jeringas y agujas improvisadas, surgió en comunidades donde el acceso a equipamiento médico adecuado es limitado. Conocido coloquialmente como Bluetoothing, ha sido identificado en varias ciudades de Latinoamérica y se ha vinculado a un aumento de casos de VIH entre adolescentes y jóvenes adultos.
La primera señal de su presencia apareció en 2023 en los barrios de Río de Janeiro y Buenos Aires. Desde entonces, las autoridades sanitarias han registrado un número creciente de diagnósticos en el rango de edad de 15 a 24 años que coinciden con la práctica de compartir sangre.
Según la última actualización de la Alianza Mundial contra el Sida en 2024, más de 1.5 millones de personas se infectan con VIH cada año, y la joven población representa cerca de 300 mil de esos nuevos casos. El Bluetoothing contribuye directamente a esta cifra al facilitar la transmisión del virus.
El Ministerio de Salud de Argentina y otros gobiernos latinoamericanos han lanzado campañas de prevención centradas en la distribución de agujas desechables, la educación sobre el riesgo del VIH y acceso a tratamientos antirretrovirales. Programas de intercambio de agujas y talleres en escuelas y universidades buscan romper el ciclo de transmisión.
Expertos recomiendan una estrategia integral que incluya vigilancia epidemiológica, colaboración intersectorial y el fortalecimiento de los servicios de atención psicosocial. La experiencia internacional muestra que la combinación de educación preventiva, disponibilidad de recursos y seguimiento clínico reduce efectivamente la incidencia de nuevos contagios.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones