16/10/2025 13:52 - Otros
En el corazón del Atlántico, una zona donde la gravedad de la Tierra deja de dar la mano se expande como un globo de helio sin pilas. Se extiende entre 20°S y 30°S, 20°W y 60°E y ahora abarca unos 5.5?millones de kilómetros cuadrados, más del 10?% que hacía 10?años.
El centro de la brecha se ha desplazado 3?kilómetros hacia el norte cada año, un ritmo suficiente para que el GPS y la comunicación satelital hagan una pausa incómoda. Satélites como COSMOS?247, Iridium?33 y la serie NOAA?20 llegan a pasarse por la zona y reciben una dosis extra de radiación que a veces termina quitándoles el aire fresco.
El programa Swarm de la ESA, en órbita desde 2013, lo ha estado vigilando desde la distancia con sensores de magnitudes precisas. En 2024, sus datos mostraron que el tamaño de la anomalía crecerá 5?% en la próxima década, algo que se traduce en más “bajones” inesperados para la industria de los satélites.
Mientras tanto, la NASA ha puesto una “máxima alerta” sobre lo que llaman una “gran tormenta geomagnética” que, según sus modelos, volverá a Argentina como lo hizo en 1955. Los equipos de control de satélites deben estar alerta para evitar que las estaciones aéreas perigan sus flotas.
En fin, la Tierra está de vacaciones en su propia capa protectora y los satélites están tomando apuntes en la pared. Cuando sea su turno, basta decir que el planeta es un poco perezoso.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones