06/04/2026 21:10 - Economia
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este domingo los créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios y legisladores del oficialismo. En una entrevista, aseguró que 'no hay nada ilegal y mucho menos inmoral' en la operatoria, en referencia a las denuncias judiciales que buscan investigar las condiciones de aprobación.
Consultado sobre los casos que involucran a integrantes de su equipo, Caputo sostuvo que acceder a estos créditos 'es algo absolutamente lógico y normal', argumentando que los empleados públicos cobran sus salarios en el banco y pueden utilizar las líneas disponibles. El ministro apuntó contra el tratamiento mediático del tema: 'Encuentro patético que colegas tuyos pongan esto como si se estuviera cometiendo un delito', le dijo al periodista Luis Majul.
Caputo fue más allá y promovió activamente el uso de estos créditos, incluso incentivando a funcionarios y conocidos a solicitarlos. 'Vayan a tomar créditos hipotecarios', remarcó, al considerar que son una herramienta clave para la reactivación económica.
El ministro insistió en que el contexto actual representa una oportunidad: 'Apúrense, vayan todos a sacar un crédito hipotecario porque todavía hay sobrestock', señaló, anticipando que los precios de las propiedades podrían subir.
Además, relativizó el impacto del escándalo al asegurar que los créditos otorgados a funcionarios representan 'apenas el 0,2%' del total de operaciones del banco.
Según las denuncias, al menos 22 personas ligadas al Gobierno accedieron a préstamos millonarios. Los montos oscilan entre $100 millones y $527 millones (entre USD 71.000 y USD 376.000 al cambio actual), a pagar en plazos de hasta 30 años y con una tasa del 4,5%, además de estar atados a la inflación.
Entre los beneficiarios se encuentran:
Una de las denuncias judiciales señala que 'los beneficiarios se hicieron de una acreencia financiera que no se condecía con su perfil patrimonial o ingresos reales'.
La controversia escaló tras la presentación de al menos dos denuncias. Una de ellas, firmada por los diputados Esteban Paulón (Partido Socialista) y Mónica Frade (Coalición Cívica), pide investigar si hubo beneficios indebidos y si los fondos de los ahorristas se están usando para pagar favores políticos.
La presentación judicial apunta contra las autoridades del Banco Nación y contra los receptores de los préstamos por eventual comisión de los delitos de defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes del funcionario público.
El abogado Alejandro Díaz Pascual presentó otra denuncia contra Daniel Tillard (ex presidente del BNA) y Juan Ernesto Curuchet (superintendente de Entidades Financieras del BCRA).
El escándalo generó una crisis dentro del Gobierno. El jefe de gabinete del Ministerio de Capital Humano, Leandro Massaccesi, fue desplazado de su cargo el jueves pasado por la ministra Sandra Pettovello después de que trascendiera que había accedido a un crédito de $420 millones.
Aunque Milei y otros voceros oficiales sostuvieron que su despido no tenía relación con el escándalo, el propio Massaccesi defendió en redes sociales la legalidad del préstamo y lamentó su salida intempestiva del Gobierno.
Rodolfo Aguiar, líder de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), denunció que 'no vinieron a destruir el Estado, vinieron a servirse de él'. Como protesta, el sindicato llamó a sus afiliados a solicitar préstamos similares a los obtenidos por los funcionarios.
El escándalo surge en un momento complicado para el Gobierno de Javier Milei. La oposición busca interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por su patrimonio inexplicado (un departamento de USD 230.000 financiado por jubiladas), y se acerca la votación de la controvertida reforma de la Ley de Glaciares en Diputados.
El caso también revive el debate sobre la contradicción entre un discurso que reniega del Estado y, a la vez, usufructúa sus beneficios mientras se ejerce la función pública.
Fuentes: El Economista, El País, Infobae (06/04/2026)
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones