23/04/2026 03:42 - Economia
El mercado inmobiliario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró un comportamiento heterogéneo durante marzo de 2026, según datos del sector. Por un lado, las escrituras de compraventa mostraron un crecimiento del 17,9% en términos interanuales, reflejando una mayor dinámica en las operaciones al contado. Sin embargo, esta tendencia positiva se contrapone con una caída del 25% en la toma de créditos hipotecarios respecto al mismo mes de 2025.
Este comportamiento del mercado inmobiliario se inscribe en un contexto macroeconómico particularmente favorable para Argentina. Según datos oficiales, marzo de 2026 registró una inflación del 3,4%, con una acumulada del 9,4% en el primer trimestre. El riesgo país se encuentra en mínimos históricos de 512-526 puntos básicos, mientras que el BCRA acumula USD 6.147 millones en compras de divisas durante 2026.
El dólar oficial cotiza en $1.400, con un dólar blue que se mantiene estable en $1.390-$1.410. Esta estabilidad cambiaria, sumada al superávit comercial récord de USD 2.523 millones en marzo, genera condiciones propicias para quienes tienen capacidad de ahorro en moneda extranjera y pueden realizar operaciones al contado.
El aumento de escrituras con caída de hipotecas indica que el mercado está siendo impulsado fundamentalmente por compradores con liquidez disponible, probablemente inversores o personas que vendieron propiedades previamente. Por otro lado, los compradores que dependen del financiamiento bancario enfrentan mayores obstáculos para acceder a la propiedad.
Los créditos hipotecarios en Argentina históricamente han representado una porción minoritaria del financiamiento inmobiliario, situación que se ha visto reflejada en esta nueva etapa del mercado. Las tasas de interés y las condiciones crediticias actuales podrían estar limitando el acceso para nuevos compradores.
El mercado inmobiliario argentino muestra signos de recuperación en términos de volumen de operaciones, aunque con una composición diferente a la de otros momentos históricos. La estabilidad macroeconómica, el riesgo país reducido y la acumulación de reservas generan un escenario donde los activos inmobiliarios vuelven a ser atractivos como reserva de valor.
Los expertos del sector señalan que esta tendencia podría mantenerse en los próximos meses, con un mercado de dos velocidades donde las operaciones al contado predominan frente a las financiadas. La evolución de los créditos hipotecarios dependerá de las políticas crediticias de los bancos y las condiciones macroeconómicas generales.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones