11/06/2026 03:53 - Salud
Visualización artística de una doble hélice de ADN brillante con múltiples puntos de luz representando variantes genéticas, sobre fondo abstracto de conexiones neuronales en tonos azules y púrpuras, simbolizando la interacción entre genética y salud mental
Investigadores del King's College de Londres y el Instituto de Investigación Médica QIMR Berghofer de Brisbane, Australia, publicaron en la revista Nature Human Behaviour el estudio más grande realizado hasta ahora sobre las bases genéticas de la ansiedad. El trabajo identificó 74 variantes genéticas vinculadas a este trastorno, de las cuales 39 nunca antes habían sido relacionadas con la afección.
El estudio se diseñó como un estudio de asociación de genoma completo (GWAS), una técnica que analiza el ADN de muchas personas para identificar qué diferencias genéticas surgen con más frecuencia en quienes sufren ciertos síntomas.
En este caso, se analizaron los datos de 693.869 personas de ascendencia europea, marcando un hito en la investigación de la salud mental.
Los investigadores encontraron que las variantes genéticas comunes analizadas solo explican aproximadamente el 6% de las diferencias en la gravedad de la ansiedad entre las personas.
Esto demuestra que un amplio margen depende de factores externos: influencias ambientales, interacciones entre genes y entorno, y otros efectos genéticos aún no detectados.
El estudio aporta evidencia sólida del papel de genes específicos de la ansiedad, como PCLO y SORCS3. Los análisis mostraron que muchos de los genes implicados son particularmente activos en el tejido cerebral y participan en la forma en que las células nerviosas se comunican entre sí.
| Característica del hallazgo | Detalle |
|---|---|
| Variantes genéticas identificadas | 74 ubicaciones en el genoma |
| Variantes novedosas | 39 (más de la mitad) |
| Personas analizadas | 693.869 |
| Explicación genética de la gravedad | Aproximadamente 6% |
El estudio encontró una amplia gama de correlaciones genéticas significativas de la ansiedad tanto con afecciones de salud mental como física:
El estudio supone un avance disruptivo porque presenta a la ansiedad no como un estado fijo, sino como un espectro que va desde la respuesta natural del organismo al estrés diario hasta los trastornos crónicos y debilitantes.
Una persona con un perfil genético de alto riesgo podría no desarrollar jamás un trastorno de ansiedad si vive en un entorno favorable, mientras que alguien con bajo riesgo genético podría desarrollarlo frente a situaciones de estrés severo o traumas.
La investigadora Megan Skelton enfatizó: "Es importante señalar que una persona con un alto riesgo genético puede no desarrollar ansiedad, mientras que una persona con un bajo riesgo genético sí podría".
El estudio, codirigido por Thalia Eley, abre nuevas posibilidades para:
Que las tasas de ansiedad estén aumentando de forma acelerada en las últimas generaciones muestra que los factores ambientales y sociales están jugando un papel determinante, lo que refuerza la necesidad de políticas públicas que aborden estos factores del entorno.
Publicación: Revista Nature Human Behaviour
Instituciones líderes: King's College de Londres (Reino Unido) y QIMR Berghofer (Brisbane, Australia)
Autoras principales: Brittany Mitchell y Megan Skelton
Muestra analizada: 693.869 personas de ascendencia europea
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones