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01/11/2025 22:02 • POLITICA • POLITICA
En una entrevista concedida el 1 de noviembre de 2025, Donald Trump declaró que "Estados Unidos reanudará sus pruebas nucleares porque otros países ya lo hacen". El exmandatario sostuvo que la medida es necesaria para mantener la "superioridad estratégica" de EE.?UU. y para responder a lo que describió como una "carrera armamentista" en Asia y Europa.
Desde el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), suscrito en 1996, Estados Unidos se ha limitado a pruebas subcríticas y simulaciones por ordenador. Sin embargo, el CTBT aún no ha sido ratificado por EE.?UU., lo que permite una salida legal si el gobierno decide volver a pruebas físicas.
La comunidad internacional reaccionó con preocupación. En una reunión de la Asamblea General de la ONU, varios delegados calificaron la postura de Trump como "riesgosa" y "contraria a los esfuerzos de desarme". La ASEAN, en un foro posterior, pidió a Washington que mantenga su compromiso con el desarme nuclear y recordó que la región ya está trabajando en iniciativas de no proliferación.
Expertos en seguridad señalan que retomar las pruebas podría obligar a aliados como Japón y Corea del Sur a reconsiderar sus propias políticas nucleares. Además, podría desencadenar respuestas de potencias como Rusia y China, que ya han anunciado su intención de "reforzar sus capacidades".
El sector de defensa en EE.?UU. podría ver un aumento de inversión, estimado en varios cientos de millones de dólares para programas de desarrollo de armas nucleares y sistemas de seguridad asociados. Sin embargo, la presión de la opinión pública y de grupos antinucleares podría generar desafíos legislativos en el Congreso.
La declaración de Trump marca un punto de inflexión en la política nuclear estadounidense, reavivando debates que datan de la Guerra Fría. El mundo observará con atención los próximos pasos de Washington y cómo reaccionarán los demás actores internacionales.