18/06/2026 03:49 - Actualidad
Retrato académico de un historiador italiano mayor rodeado de libros antiguos y pergaminos, con una lupa sobre documentos medievales, luz cálida de biblioteca renacentista
El mundo académico está de luto. Según informó Clarín, falleció a los 87 años el historiador italiano Carlo Ginzburg, considerado uno de los pensadores más influyentes del siglo XX y cofundador de la microhistoria, una corriente que revolucionó la disciplina histórica.
Nacido en Turín, Italia, en 1939, Ginzburg dejó una huella imborrable en las ciencias sociales. Su obra más célebre, "El queso y los gusanos" (1976), se convirtió en un clásico traducido a más de 20 idiomas y sigue siendo lectura obligatoria en universidades de todo el mundo.
La microhistoria es un enfoque historiográfico que surge en Italia en la década de 1970. A diferencia de la historia tradicional que estudia grandes procesos y personajes, esta corriente se enfoca en fenómenos pequeños y específicos para comprender realidades más amplias.
El objetivo es dar voz a los actores marginales: campesinos, herejes, mujeres, pueblos enteros que quedaron fuera de los registros oficiales. Es como usar un microscopio para ver detalles invisibles a simple vista.
Carlo Ginzburg provenía de una familia extraordinaria. Su madre fue Natalia Ginzburg (1916-1991), una de las escritoras más importantes de Italia y Premio Bagutta. Su padre, Leone Ginzburg (1909-1944), fue un intelectual judío-ruso y activista antifascista que murió torturado por los nazis en la cárcel romana de Regina Coeli.
Esta herencia marcó profundamente su visión de la historia como herramienta para entender las formas de dominación y resistencia.
Paradigma indiciario: El historiador debe leer los "rastros" como un detective lee pistas.
Historia desde abajo: Recuperar las voces de quienes no tienen voz en los archivos oficiales.
Extrañamiento: Mirar lo familiar como si fuera extraño para descubrir significados ocultos.
Circularidad cultural: Las ideas fluyen entre élites y clases populares de manera bidireccional.
Su libro más famoso reconstruye la vida de Menocchio, un molinero del siglo XVI procesado por la Inquisición por sus ideas heterodoxas. Menocchio imaginaba el mundo como un inmenso queso del que surgían gusanos (los ángeles) sin necesidad de un creador.
Ginzburg demostró cómo un campesino analfabeto podía acceder a textos complejos y desarrollar una cosmología propia y subversiva. El libro reveló la riqueza de la cultura popular y las formas de resistencia campesina.
Alfredo S. Quiroga