18/06/2026 04:06 - Economia
Granos de soja sobre fondo de gráficos financieros con tendencia alcista, representando inversiones agrícolas y commodities
En un contexto de marcada volatilidad en los mercados agrícolas mundiales, los fondos de inversión han comenzado a retomar posiciones en el mercado de soja, aprovechando una dinámica de precios que se mantiene relativamente firme. Esta decisión de los inversores institucionales se fundamenta principalmente en la sólida demanda de China, que continúa siendo el principal comprador mundial del oilseed.
La frase "menos mal que Chicago queda en EE.UU." resume una realidad del mercado: la Chicago Board of Trade (CBOT) sigue siendo el referente mundial para la fijación de precios de granos y oleaginosas. Las decisiones de inversión, los reportes del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) y las señales de demanda convergen en este mercado de futuros que opera bajo reglas claras y transparencia regulatoria.
A diferencia de la soja, el maíz cotiza cerca de sus mínimos de varios meses en el mercado de Chicago. Las razones son múltiples:
La soja mantiene una cotización más estable, respaldada por el constante flujo de compras chinas. China importa aproximadamente 100 millones de toneladas de soja anuales, destinadas principalmente a la producción de harina para feedlot y aceite vegetal.
Este dinamismo en la demanda genera un piso de precios que los inversores consideran atractivo para posiciones largas.
El escenario global presenta múltiples elementos que explican la incertidumbre y volatilidad observada:
Las condiciones meteorológicas en el Cinturón del Maíz estadounidense (Corn Belt) generan especulación sobre los rindes finales de la campaña 2026/2027.
El reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán (firmado el 19/06/2026 en Bürgenstock, Suiza) generó una caída del petróleo Brent a USD 83-84 por barril, lo que impacta en los costos de transporte y fertilizantes.
Las proyecciones de cosechas récord en Brasil y Argentina ejercen presión sobre los precios, mientras los stocks globales se reconstruyen tras años de merma.
Para Argentina, primer exportador mundial de harina y aceite de soja y tercer productor de maíz, estos movimientos de mercado son fundamentales. La cotización internacional de granos impacta directamente en:
Contexto favorable El riesgo país argentino cayó a 425 puntos básicos (mínimo desde abril 2018), la inflación de mayo 2026 se ubicó en 2,1% y el BCRA acumuló USD 10.600 millones en compras netas, generando un escenario macroeconómico más estable para el sector agroexportador.
Alfredo S. Quiroga