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02/11/2025 10:17 • POLITICA • POLITICA
Fuentes cercanas al Palacio presidencial confirman que, durante los últimos días, se han tomado decisiones estratégicas que no han sido anunciadas a la prensa. Estas maniobras, descritas como "gestos internos", buscan reorganizar la distribución de cartera y ajustar la agenda legislativa, pero su confidencialidad ha generado desconfianza entre los distintos sectores del oficialismo.
La mesa chica, conjunto reducido de ministros y asesores que asiste al presidente en la toma de decisiones diarias, ha presentado una serie de solicitudes urgentes que van desde la renegociación de líneas de crédito con el FMI hasta la redefinición de la política energética. Según varios analistas, estas peticiones reflejan la necesidad de contener la presión inflacionaria y estabilizar el tipo de cambio, dos retos que el gobierno ha admitido como prioritarios.
Aun cuando se han anunciado algunos cambios, persisten conflictos internos entre facciones del oficialismo. El ala más conservadora del PRO y sectores del espacio libertario del presidente Javier Milei se disputan la dirección de la política económica, mientras que el Frente de Todos critica la falta de diálogo y la rapidez de las decisiones.
Desde su asunción en diciembre de 2023, el gobierno de Milei ha impulsado una agenda de reducción del gasto público y apertura de mercados. Sin embargo, la recesión actual, con una contracción del PIB del 2,3?% en el último trimestre y una inflación que supera el 140?%, ha agravado la tensión política. La crisis se ha manifestado también en la prensa, como indican los titulares de Infobae y Clarín, donde se subraya que la “crisis volvió demasiado pronto”.
Los próximos días serán decisivos. Analistas advierten que, si el gobierno no logra articular una respuesta clara a las demandas de la mesa chica y a las presiones internas, podría enfrentarse a una mayor fragmentación política y a una pérdida de apoyo parlamentario, lo que complicaría la aprobación de reformas estructurales.