25/06/2026 09:48 - Internacionales
Alejandro Fabián Águila Jorquera, un niño de 12 años, falleció de manera brutal en la madrugada del martes 24 de junio de 2026 en la comuna de San Bernardo, al sur de Santiago de Chile. El menor fue arrastrado más de 3 kilómetros (aproximadamente 30 cuadras) por delincuentes que habían robado el auto a su padre.
La familia -integrada por el menor, su padre de nacionalidad argentina Fabio Águila y una tía- regresaba de pasar el fin de semana largo en Mendoza, donde habían viajado para celebrar el Día del Padre. Al ingresar a la región metropolitana chilena cerca de las 01:00 horas por la Ruta 5 Sur, fueron interceptados por una banda de entre cuatro y cinco delincuentes fuertemente armados.
Los asaltantes, que circulaban en un auto previamente robado, cruzaron el vehículo de la familia, los amenazaron con armas blancas y los obligaron a bajarse inmediatamente. El padre y la tía lograron descender en medio del pánico, pero el niño de 12 años no pudo destrabar a tiempo su cinturón de seguridad.
"Me percato que a mi sobrino se lo llevan colgando del cuello por el cinturón que no logró sacárselo", relató la tía ante las autoridades, en un testimonio que estremece.
Sin importarles la situación, los delincuentes aceleraron a fondo para escapar. El menor quedó enganchado del cinturón y fue arrastrado por el asfalto hasta perder la vida. El fiscal chileno Juan Carlos Hidalgo, de la Fiscalía Metropolitana Occidente, explicó: "Probablemente, el niño quiso liberarse o bajar del vehículo, quedando enredado en el cinturón de seguridad, por lo que fue arrastrado por varios kilómetros".
La brutalidad del crimen generó una ola de indignación en Chile y también en Argentina, país natal del padre del menor. El presidente chileno José Antonio Kast pidió cadena perpetua para los responsables del crimen.
El ministro Arrau señaló con contundencia: "El Estado falló", reconociendo las deficiencias en el sistema de seguridad que permitieron que una banda criminal juvenil operara impunemente en la zona.
Vecinos de San Bernardo realizaron una velatón en las calles para pedir justicia por Alejandro, en una muestra de rechazo contundente a la violencia delictiva.
Esta tragedia se suma a una serie de hechos violentos que han conmocionado a Chile en los últimos tiempos. Las "encerronas" -modalidad de asalto donde acorralan a las víctimas- se han convertido en una práctica frecuente de bandas criminales. El uso de menores de edad en estos delitos plantea serios interrogantes sobre el sistema de reinserción y la responsabilidad penal juvenil en el país trasandino.
Fuente: El Trece TV
Alfredo S. Quiroga