27/06/2026 22:58 - Deportes
Incluso antes de que el balón golpeara la red, el comentarista ya gritaba. "¡Allllllllaaaaaaah!" exclamó Amer al-Khudhiri, relator de BeIN Sports de Omán, cuando Cristiano Ronaldo marcó su primer gol en el Mundial 2026 contra Uzbekistán. Pero lo que siguió fue un recital de casi dos minutos que dejó sin aliento a millones de televidentes.
"Sabía que venías por venganza. Sabía que responderías a todos, al mundo, al Mundial, a los que dudan, a los que perdieron la memoria", comenzó al-Khudhiri con su voz quebrada por la emoción. "¡Oh historia, coloca a Ronaldo aquí como el máximo goleador de Portugal de todos los tiempos!"
El fenómeno no es nuevo, pero el Mundial 2026 está consagrando a figuras que van más allá del análisis técnico:
El comentario árabe no es solo pasión: es herencia cultural. El árabe cuenta con más de 500 formas diferentes de decir "león", y esa riqueza léxica se refleja en cada transmisión.
"El árabe tiene una ciencia clásica de elocuencia llamada balagha, y una cultura literaria que coloca al poeta en su centro desde las odas preislámicas", explicó Hazar al-Kilani, gerente de relaciones públicas en Doha.
Los comentaristas continúan una tradición oral milenaria donde las personas competían en poesía improvisada durante horas, demostrando su dominio de un idioma extraordinariamente rico.
Desde cafés llenos en la costa libanesa hasta restaurantes con aire acondicionado en los países del Golfo, las voces de los comentaristas son banda sonora obligatoria.
"El lenguaje no solo aumenta el drama, somehow estira el tiempo. Una secuencia de dos segundos se convierte en un párrafo completo", describió al-Kilani. "La anticipación se convierte en lo que estás consumiendo, no solo el gol".
Cherly Abou Chabke, reportera de 25 años de una televisora libanesa, afirmó: "Si tengo la opción de ver el partido en francés, árabe o inglés, no lo dudo. Automáticamente elijo el árabe".
El Mundial 2026 cuenta con un número récord de equipos de Medio Oriente, lo que amplifica la relevancia regional del torneo. Las transmisiones de BeIN Sports y otras cadenas árabes están rompiendo récords de audiencia.
Los clips de los partidos se vuelven virales no solo por las jugadas, sino por el drama del relato que las acompaña. La creatividad de los comentaristas es parte del espectáculo: reaccionan con tristeza cuando fallan una chance, gritan con pasión cuando se marca, y hasta dan consejos amorosos cuando surge la oportunidad.
Para millones de fanáticos, estas voces representan la banda sonora de los veranos de Mundial. "La voz de Chaouali pertenece al calor, a toda la familia reunida en una habitación, a un partido sonando mientras esa voz hace lo que siempre ha hecho: elevar un gol ordinario a algo monumental", resumió al-Kilani.
Fuente: The Guardian - Reportaje desde Beirut sobre la cultura del comentario futbolístico árabe durante el Mundial 2026.
Alfredo S. Quiroga