30/06/2026 04:48 - Entretenimiento
Carolina Fal fue una de las actrices más reconocidas de la televisión argentina. Ganó el Martín Fierro a Mejor Actriz por su extraordinario trabajo en Resistiré, la exitosa telecomedia de Telefe que protagonizaron Pablo Echarri y Celeste Cid en 2003. Sin embargo, cuando estaba en la cima de su carrera, tomó una decisión sorprendente: alejarse definitivamente del medio artístico.
Su debut televisivo fue en 1990 en Clave de Sol, y a partir de ahí participó en numerosos ciclos exitosos: La Banda del Golden Rocket, Zona de riesgo, Alta comedia, De corazón, Tiempo final y El tiempo no para, entre otros. En teatro demostró su versatilidad con obras como La casa de Bernarda Alba, Panorama desde el puente, Casa de muñecas y La Venus de las pieles.
El periodista Hernán Firpo, del diario Clarín, intentó realizarle una entrevista. Para ello, se comunicó con su esposo Santo Biasatti, el reconocido periodista y ex conductor de Telenoche. Biasatti simplemente respondió: "LE PREGUNTO", escrita en mayúsculas.
Poco después, llegó un mensaje de WhatsApp que sorprendió a Firpo: era la propia Carolina Fal escribiendo desde el número de su esposo. Su respuesta fue contundente y definitiva:
"Soy Carolina. Mirá, yo no estoy interesada en nada que tenga que ver con los medios. Es un lugar al que no pertenezco y al que no quiero regresar. Ya no disfruto de que se publiquen cosas sobre mí, es más no me gusta ni siquiera que suceda, así que no puedo ayudarte con esto. Cariños."
Este mensaje representa las únicas palabras públicas que Carolina Fal ha pronunciado en casi dos décadas sobre su decisión de alejarse del mundo del espectáculo.
A diferencia de muchas figuras que se retiran por conflictos o problemas en el medio, la decisión de Carolina Fal parece haber sido completamente voluntaria y meditada. En 2007 comenzó a estudiar medicina en la Universidad Austral, se recibió en 2014 y posteriormente trabajó en el Hospital Muñiz, consolidando una carrera totalmente diferente a la que la había hecho famosa.
Su matrimonio con Santo Biasatti y la crianza de sus dos hijas completaron un panorama de vida privada que ella misma definió como "un lugar al que pertenezco", en contraposición al mundo del espectáculo del que optó por mantenerse alejada.
Alfredo S. Quiroga