02/07/2026 15:20 - Internacionales
En medio de la tragedia que azotó a Venezuela el 24 de junio de 2026 con terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, una historia de supervivencia y esperanza conmovió al mundo. Hernán Gil, un guardia de seguridad de 43 años, fue rescatado con vida tras pasar ocho días atrapado bajo los escombros en Catia La Mar, estado La Guaira.
El operativo requirió el trabajo incansable de unas 200 personas, incluyendo equipos de rescate de Venezuela, Chile, Costa Rica, El Salvador, México, Portugal y Estados Unidos. Tras ser localizado el quinto día, los rescatistas invirtieron más de 100 horas en extraerlo sano y salvo de un pequeño espacio a nueve metros de profundidad.
El rescatista chileno Vincenzo Borgna explicó que lograron hidratar a Gil introduciendo una sonda con cámara por un pequeño túnel. A pesar del peligro de un nuevo colapso, Hernán mantuvo un ánimo inquebrantable.
La estructura de hormigón donde quedó atrapado funcionó como un "sarcófago", protegiéndolo de los derrumbes posteriores. Para asombro de los equipos médicos, Hernán fue extraído en buen estado físico.
"Nos ha dicho que no tiene ni siquiera una uña aplastada", afirmó Ricardo Arias, de la Cruz Roja costarricense. El paramédico Allan Madrigal le dijo: "Dios tiene un propósito grande para él".
Este rescate es un símbolo de la solidaridad internacional. 27 países enviaron ayuda a Venezuela tras el sismo, con más de 3.300 rescatistas y 200 perros de búsqueda. La comunidad global demostró que, incluso en los momentos más oscuros, la humanidad brilla con más fuerza.
Fuente: BBC Mundo
Alfredo S. Quiroga