03/07/2026 03:14 - Judiciales
A 38 días del aberrante femicidio de Agostina Madeleine Vega, una adolescente de 14 años que soñaba con su fiesta de 15 y practicaba patín artístico, su madre Melisa Heredia decidió romper el silencio. Tras ser aceptada como querellante en la causa por el fiscal Raúl Garzón, Melisa dialogó con los medios y detalló el infierno que atraviesa su familia.
En una entrevista desgarradora, Heredia afirmó tener miedo por su vida: “Hay cómplices. Están sueltos. Tengo miedo de salir a la calle”. La mujer indicó que hay personas del entorno del principal acusado, Claudio Barrelier, que aún no han sido detenidas y que teme que busquen lograr la impunidad en la investigación.
Melisa aseguró que siente que a ella y a su hija les tendieron una trampa para ganar tiempo. Además, hizo un fuerte reclamo a las autoridades por cómo se tomó su denuncia de desaparición: “Me hicieron esperar durante horas en la Unidad Judicial. Me veían llorando, desesperada, diciendo que mi hija de 14 años no aparecía, y nadie actuó con la urgencia que correspondía. Sentí que para ellos era como si estuviera denunciando el robo de un celular”.
Barrelier había sido denunciado en mayo de 2025 por un hecho similar, pero quedó en libertad tras pagar una fianza. Melisa sostiene que si las cosas se hubieran hecho de otra manera, su hija estaría con vida.
Heredia también apuntó contra Gabriel Vega, padre de la adolescente, y su abogada, Fernanda Alaniz. Según declaró, el padre “no era un padre presente” y “siempre le hizo daño a mi hija”, señalando que hacía más de diez meses que no tenían comunicación. Además, denunció que Alaniz la vinculó falsamente con mafias y drogas para desviar la atención, generando un daño psicológico enorme: “Me inventaron una vida que nunca tuve. Dijeron que yo había entregado a mi hija. Eso me destruyó psicológicamente”.
Según información del expediente al que accedió Infobae, el domingo 24 de mayo de 2026, mientras la familia de Agostina la buscaba desesperadamente, Barrelier recorría las calles del barrio Cofico observando las cámaras de seguridad. A las 17:59, menos de 24 horas después del femicidio, el acusado se mostraba revisando los dispositivos de videovigilancia.
Posteriormente, a las 20:51, Barrelier salió de su casa junto a su hija de 11 años y caminó por ocho minutos. Fuentes del caso indicaron que este paseo tenía el objetivo de generar confusión, ya que replicaba el trayecto que había hecho con Agostina la noche anterior. Así, cuando trascendió el video donde se lo veía con la víctima, el acusado argumentó que se trataba de su hija menor.
El lunes 25 de mayo de 2026, Barrelier le pidió prestado a Soledad Andreani su Ford Ka negro. Según la reconstrucción de la fiscalía, en ese lapso cargó los restos de Agostina y una pala, condujo hasta un descampado del barrio Ampliación Ferreyra y enterró el cuerpo en dos sectores distintos. Luego, ambos volvieron a reunirse para comprar bolsas de arena y cemento en una ferretería.
Agostina hacía patín artístico, estaba federada y preparaba con mucho esfuerzo su fiesta de 15 años, que iba a ser en julio. Su madre recuerda que un amigo les había prestado el vestido. “Nos quitaron esos sueños y también las ganas de vivir”, concluyó Melisa, quien afirmó que sigue adelante únicamente por su otro hijo de ocho años.
Fuentes consultadas: Infobae, La Voz del Interior, El Trece.
Alfredo S. Quiroga