04/07/2026 03:16 - Judiciales
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que soñaba con festejar sus 15 años en julio, avanza con pasos firmes hacia el esclarecimiento. En las últimas horas, el caso sumó un nuevo capítulo que refuerza la esperanza de la familia y la comunidad en que los responsables rindan cuentas.
Según informaron medios locales como Filo.news y Vía País, la causa dio un giro crucial con la declaración de Marianela Palmero, pareja del principal acusado, Claudio Barrelier.
El 02 de julio de 2026, en el marco de la audiencia indagatoria, Palmero decidió abstenerse de declarar y negar los hechos por los cuales se la imputa bajo el cargo de encubrimiento agravado. Actualmente, se encuentra detenida en el pabellón de mujeres de la cárcel de Bouwer.
Su abogado defensor, Alberto Jaime Felsztyna, confirmó la decisión de su clienta. Sin embargo, las pruebas científicas y digitales serían contundentes: los peritajes acústicos revelaron que era imposible que Palmero no haya escuchado algo aquella noche del 23 de mayo de 2026 dentro de la vivienda compartida con Barrelier.
Además, tras las pericias a su teléfono celular, se constató que envió un mensaje de WhatsApp a Barrelier esa misma noche que la delata de manera directa: “¿Qué es ese grito?”. A partir de este hallazgo, se ordenó su inmediata detención.
El fiscal de instrucción, Raúl Garzón, brindó declaraciones contundentes sobre el estado de la causa. Aseguró que la prueba reunida ubica a Claudio Barrelier en todos los lugares donde ocurrieron los hechos, permitiendo reconstruir sus movimientos antes, durante y después del crimen.
“Barrelier fue el autor; los demás encubrieron”, sostuvo el fiscal, marcando una diferencia clara entre el rol del principal acusado y el de los demás detenidos: Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, quienes también tienen prisión preventiva por presunto encubrimiento agravado. Barrelier continúa imputado por homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y por mediar violencia de género.
Garzón también defendió el trabajo de su equipo frente a las críticas por los allanamientos en la vivienda de Barrelier, asegurando que “las pruebas no se fueron de la casa jamás” y que constituyen una parte central de la acusación.
La madre de Agostina, Melisa Heredia, fue aceptada como querellante y acompaña el rumbo de la investigación. El compromiso del fiscal reafirma el camino hacia la verdad: “Es mi deber buscar justicia por Agostina; lo importante es la tarea que se lleva adelante”, concluyó Garzón.
Alfredo S. Quiroga