07/07/2026 09:04 - Deportes
Mientras el mundo está pendiente de los resultados deportivos del Mundial 2026, en los despachos judiciales de Washington y Miami se libra una batalla legal de alta tensión. Fiscales federales y agentes del FBI habrían comenzado a tomar testimonios para reconstruir el flujo de cientos de millones de dólares de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), buscando determinar si existen delitos como fraude o lavado de activos bajo su jurisdicción.
La empresa TourProdEnter LLC, propiedad del productor teatral Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, operó como agente de cobro de los contratos internacionales de la AFA con firmas como Adidas (60 millones de dólares) y Warner (40 millones de dólares), vigentes hasta diciembre de 2026. Por estas gestiones, la firma percibía una comisión del 30% de los ingresos internacionales netos y un 10% de los egresos logísticos.
Según documentos analizados, TourProdEnter LLC habría movido al menos 260 millones de dólares a través de cuentas en gigantes financieros como Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank. Sin embargo, la mayor alerta surge de los desvíos: cerca de 57 millones de dólares se distribuyeron sin justificación clara, incluyendo giros hacia personas que residían en Bariloche o Buenos Aires y cobraban planes sociales. También se identificaron transferencias a firmas vinculadas a Pablo Toviggino y su familia (SOMA SRL y Cabello SRL).
El empresario Guillermo Tofoni, quien denunció previamente al presidente de la AFA, Claudio 'Chiqui' Tapia, y al dirigente Pablo Toviggino, habría declarado virtualmente durante tres horas la semana pasada. Los fiscales a cargo de la investigación pertenecen a unidades de alto perfil técnico: Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger. Además, el Departamento de Justicia evalúa la posibilidad de convocar a exfuncionarios del gobierno de Javier Milei con acceso a información sensible de la AFA.
Tomás Regalado, embajador de la AFA en América del Norte, aseguró durante un foro en Miami que 'las medidas de investigación por sí solas no determinan responsabilidad ni culpabilidad', reclamando el respeto a la presunción de inocencia de los involucrados. Mientras el fútbol continúa en las canchas estadounidenses, la justicia acelera el paso para definir si este entramado se convierte en una causa penal formal de escala internacional.
Fuente: El Día
Alfredo S. Quiroga