07/07/2026 16:06 - Internacionales
Según informaron fuentes oficiales y The Guardian, un enfrentamiento entre bandas de drogas en la prisión de Negombo ha provocado una de las tragedias carcelarias más graves en la historia reciente del país.
La violencia estalló la noche del domingo 6 de julio de 2026 en la prisión de Negombo, ubicada al norte de la capital, Colombo. Reclusos pertenecientes a dos bandas rivales de narcotráfico iniciaron una pelea que rápidamente escaló. Durante el caos, los prisioneros lograron arrebatar armas a los guardias, lo que resultó en disparos y heridas de gravedad.
El director del hospital de Negombo, Pushpa Gamlath, detalló que se recibieron 23 cuerpos y más de 100 heridos entre reclusos y guardias. El ministro de Justicia, Harshana Nanayakkara, confirmó posteriormente el fallecimiento de tres personas más, elevando la cifra final a 26 muertos, incluyendo siete guardias que intentaron controlar la situación el lunes por la mañana.
| Fecha del suceso | 6 y 7 de julio de 2026 |
| Ubicación | Prisión de Negombo, Sri Lanka |
| Víctimas fatales | 26 (incluye 7 guardias) |
| Heridos | Más de 100 |
El contexto de esta tragedia es la alarmante superpoblación en las cárceles de Sri Lanka. Datos oficiales indican que, hasta el domingo, el sistema albergaba 41.250 reclusos, lo que equivale a aproximadamente cuatro veces su capacidad real. La prisión de Negombo alberga a varios miles de detenidos en estas condiciones precarias.
Como dato adicional, un portavoz penitenciario confirmó que ningún recluso extranjero resultó afectado, mencionando implícitamente a una ciudadana británica de 22 años detenida desde mayo del año pasado por tráfico de 46 kg de 'kush' (una forma altamente potente de cannabis).
Ante la magnitud de los hechos, las reclusas de una sección contigua subieron al techo exigiendo su liberación, provocando el colapso parcial de la estructura y dejando heridas a varias de ellas. La fuerza aérea desplegó drones y helicópteros para monitorear la zona mientras los familiares de los presos se congregaban en las afueras.
El ministro Nanayakkara expresó su 'profundo shock y dolor' y enfatizó que la pérdida de vidas humanas, sin importar su origen, es una tragedia que nunca debió ocurrir. Como paso hacia la justicia y la prevención, el gobierno ha establecido un equipo de investigación de tres miembros, encabezado por un juez retirado de la corte suprema, para esclarecer los hechos y separar a las bandas rivales.
A pesar de este oscuro capítulo, las autoridades de Sri Lanka reafirman su compromiso para reformar el sistema penitenciario y garantizar la seguridad de todos. Se espera que esta investigación marque un antes y un después en la lucha contra la violencia en las prisiones, abriendo paso a una era de mayor control, humanidad y esperanza para la rehabilitación.
Alfredo S. Quiroga