10/07/2026 03:17 - Internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el pasado 8 de julio de 2026 durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, que el memorando de entendimiento con Irán "se acabó". El mandatario calificó a los líderes iraníes como "locos" y una "pérdida de tiempo", frustrado por los ataques iraníes ocurridos mientras reunía a líderes mundiales. La tregua, acordada en abril y formalizada en junio, pretendía sentar las bases para el fin de los combates iniciados el 28 de febrero de 2026, pero ambos bandos se acusan mutuamente de incumplir.
Estados Unidos lanzó una nueva oleada de bombardeos alcanzando 90 objetivos militares en Irán, la mayoría concentrados en la costa sur, a lo largo del estratégico estrecho de Ormuz. Según el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), los blancos incluyeron sistemas de defensa aérea, radares, misiles antibuque y decenas de pequeñas embarcaciones. Washington también reimpuso sanciones al petróleo iraní, revocando una licencia temporal acordada en la tregua.
Irán no tardó en repeler las agresiones. La Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó que atacó 85 objetivos militares estadounidenses en los países vecinos de Kuwait y Bahrein. Ambos países activaron sirenas de alerta ante la amenaza inminente. La represalia coincide con los funerales del ayatolá Ali Jamenei, fallecido el 28 de febrero de 2026 en la operación conjunta que desencadenó la guerra.
El centro de la disputa estratégica es el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial en tiempos de paz. Actualmente, se estima que 6.000 marinos se encuentran bloqueados en el Golfo. Expertos señalan que la CGRI, que controla el arsenal de misiles de Irán y es independiente de las fuerzas regulares, tiene poco interés en un acuerdo que satisfaga a Washington.
Este escenario de incertidumbre ha generado volatilidad en los mercados energéticos. El barril de Brent, crudo de referencia europeo, registró un alza del 5,21% el 8 de julio de 2026, alcanzando los 78,02 dólares. Sin embargo, según informaron agencias internacionales citadas por Infobae, el mercado confía en una eventual reanudación de las conversaciones de paz, por lo que el 10 de julio el Brent se mantuvo estable en 76,53 dólares, tras un leve repunte del 0,30%.
Mientras la ONU, Catar y Pakistán exigen desescalar el conflicto, Trump enfrenta una creciente presión interna. Las próximas elecciones de medio período en noviembre y el descontento incluso dentro del movimiento MAGA y de legisladores republicanos, suman un factor de inestabilidad adicional a la crisis de suministro de petróleo más grande de la historia.
Alfredo S. Quiroga