11/07/2026 19:19 - Internacionales
El 24 de junio de 2026, un doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 golpeó duramente a Venezuela, dejando una estela de destrucción. Hasta el 10 de julio de 2026, el gobierno venezolano actualizó el balance de víctimas, confirmando una cifra escalofriante de 4.118 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin hogar.
La zona cero de la catástrofe se ubicó en La Guaira, donde 190 edificios colapsaron por completo y 856 resultaron dañados. Las réplicas no cesaron tras el evento principal, registrándose un total de 1.171 movimientos telúricos posteriores. A pesar del escenario, el trabajo incansable de los rescatistas permitió encontrar con vida a 6.462 personas.
Actualmente, 17.266 damnificados se encuentran resguardados en 89 campamentos improvisados. Para asistir a la población afectada, las autoridades han distribuido más de 9.766 toneladas de alimentos.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó fondos de emergencia por 300 millones de dólares para paliar la profunda crisis. Por su parte, la presidenta encargada Delcy Rodríguez solicitó al rey Carlos III liberar 30 toneladas de oro custodiadas en el Reino Unido, valoradas en aproximadamente 1.900 millones de dólares, y conversó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para gestionar 5.100 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG).
Una de las historias más conmovedoras fue la de Lucas Gámez, un niño argentino de 9 años, que fue hallado sin vida tras 14 días de búsqueda en los escombros del edificio Miramar de La Guaira. Sus padres le habían cantado el feliz cumpleaños pocos días antes de encontrar su cuerpo.
La comunidad internacional continúa colaborando; Argentina, por ejemplo, envió 16 toneladas de ayuda humanitaria. Se trata de una de las peores tragedias naturales que ha azotado al país caribeño en su historia reciente.
Fuente: Clarín
Alfredo S. Quiroga