12/07/2026 10:25 - Entretenimiento
El actor Esteban Lamothe atraviesa uno de los mejores momentos de su vida. Según informó Infobae, en julio de 2026 se mudará con su colega Débora Nishimoto, con quien formó pareja durante las grabaciones de la exitosa serie 'Envidiosa'. 'Estoy muy enamorado', confesó el actor, quien relató que la historia comenzó cuando ella estaba por viajar a España y él le preguntó si tenía sentido esperarla. La respuesta positiva marcó el inicio de una relación que pronto dará el salto a la convivencia en una casa nueva junto al perro y el gato de ambos.
Lamothe también habló sobre la relación con su hijo Luis, quien está ingresando a la etapa de la secundaria, fruto de su vínculo con la actriz Julieta Zylberberg. Destacó la excelente dinámica que tienen con el actual marido de Julieta, Agustín, y valoró el rol de Débora como madrastra. 'Si querés a tus hijos, tenés que tratar de llevarte bien con la persona que vive con ellos', reflexionó el actor, demostrando una madurez y una mirada muy sana sobre las familias ensambladas.
Antes de consolidarse como actor, Lamothe trabajó durante diez años como mozo en Puerto Madero, además de repartir volantes, pintar departamentos y hasta recolectar basura para una empresa de marketing. Recordó con humor que a los 25 años, tras protagonizar 'La vida por Perón', renunció a su trabajo en una parrilla, pero tuvo que volver a pedir empleo meses después por falta de dinero, bautizándose a sí mismo como el 'Homero Simpson' de la parrilla.
El actor también reveló situaciones curiosas de su infancia en Ameghino, como cuando robó un lechón para comer con amigos, o las veces que fue detenido arbitrariamente por la policía en su adolescencia, incluso pasando un fin de semana en un calabozo en los años 90 sin haber hecho nada.
Consultado sobre los ataques que recibe en redes sociales, Lamothe fue contundente: 'El hate es una herramienta de los cobardes'. El actor explicó que decidió alejarse de Twitter y que prefiere enfocarse en el cariño real que recibe en la calle y a la salida del teatro, recordando que 'la angustia por una mala crítica dura lo mismo que la alegría por una buena: 48 horas'.
Alfredo S. Quiroga