14/07/2026 04:34 - Otros
Un estudio publicado en la revista The Astrophysical Journal y liderado por la Universidad de Chicago sugiere que los mini-Neptunos podrían albergar vastas reservas de agua en capas profundas, totalmente invisibles incluso para el potentísimo Telescopio Espacial James Webb. Este hallazgo, dado a conocer el 13 de julio de 2026, abre un horizonte emocionante para entender la composición de mundos distantes y reevalúa cómo interpretamos los datos del cosmos.
Los mini-Neptunos son el tipo de planeta más común catalogado en la galaxia. Son cuerpos celestes un poco más pequeños que Neptuno y no tienen equivalente en nuestro sistema solar. Su estudio es complejo porque, al ser una mezcla de roca, gas y agua, los científicos deben reconstruir su estructura mediante simulaciones avanzadas que combinan observaciones, química, física y ciencia planetaria.
El equipo de investigadores tomó como caso de estudio a TOI-270 d, un planeta que orbita una estrella en la constelación de Pictor. El telescopio James Webb había detectado en su atmósfera hidrógeno, metano y dióxido de carbono, moléculas que, según los científicos, deberían ir acompañadas por agua abundante.
Sin embargo, la investigadora postdoctoral Caroline Piaulet-Ghorayeb, primera autora del estudio, indicó que “es muy posible que estos planetas oculten mucha más agua de la que sus atmósferas dejan entrever”. ¿El motivo? En atmósferas frías o con agua muy abundante, el agua puede hundirse bajo el hidrógeno por ser este último más liviano, quedando fuera del alcance de los telescopios que solo leen la capa superior.
El estudio recuerda que el agua no siempre se comporta de la misma manera; puede presentarse congelada, en estado gaseoso, líquida o como fluido supercrítico bajo presiones extremas. Aunque autores como la coautora Eliza Kempton consideran poco probable que TOI-270 d sea habitable debido a sus altas presiones y temperaturas, entender la física y química de estos planetas es un paso fundamental y esperanzador.
La profesora asociada Leslie Rogers destacó que el agua es de las moléculas más difíciles de identificar por su densidad intermedia. Aun así, cada nuevo descubrimiento nos acerca un poco más a desentrañar los misterios de la formación planetaria y a afinar nuestras herramientas para la futura búsqueda de mundos habitables más allá de nuestro sistema solar.
Fuente original: Infobae
Alfredo S. Quiroga