15/07/2026 16:12 - Internacionales
La tensión en Oriente Medio ha escalado a un nuevo nivel tras el reciente ataque de Arabia Saudí contra objetivos en Yemen, un hecho que las milicias hutíes han calificado como una declaración de guerra abierta. Esta situación reabre una de las amenazas más temidas por el comercio internacional: el posible cierre del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
Según informaciones de medios especializados, los hutíes ya habían advertido que el precio del petróleo podría dispararse a 200 dólares por barril si se bloquea esta vía marítima. El estrecho, que separa el mar Rojo del golfo de Adén, tiene apenas 32 kilómetros de ancho en su punto más angosto, y por él transita cerca del 12% del tráfico marítimo global. Cualquier interrupción obligaría a los buques a rodear África por el cabo de Buena Esperanza, añadiendo 10 días de navegación y costos millonarios.
Eduardo Irastorza, profesor de OBS Business School, analizó el panorama en Negocios TV y dibujó un escenario complejo para Occidente. Explicó que por el Canal de Suez —íntimamente ligado al Bab el-Mandeb— no solo fluye el 20% del petróleo mundial, sino la práctica totalidad del comercio entre Asia y Europa.
Nos encontraríamos con un otoño realmente caliente, complicado para las economías europeas, sentenció Irastorza, señalando que los fletes se dispararían y las pólizas de seguro marítimo se encarecerían exponencialmente. Europa se perfila como el eslabón más débil debido a su dependencia energética, en contraste con China, que dispone de reservas estratégicas acumuladas durante años.
Antonio Alonso Marcos, director del máster de análisis de inteligencia de la Universidad San Pablo, enmarcó el ataque saudí en la lucha por la hegemonía entre Estados Unidos y China. No estamos hablando solo de Arabia Saudí y los hutíes; esto es una guerra de fractura más de las muchas que ya están en marcha, apuntó.
Alonso recordó que hace un año y medio China medió para acercar a saudíes e iraníes, pero aquel frágil entendimiento ha naufragado. La entrada de Washington en el conflicto desde el 28 de febrero estaría forzando a sus aliados a elegir bando, multiplicando el riesgo de una conflagración generalizada, aunque siempre se mantiene la esperanza de que los canales diplomáticos prevalezcan.
El analista de seguridad y defensa Juan Belicof profundizó en la dimensión estratégica, citando a Graham: El viejo orden se está muriendo, el nuevo todavía no nació, y en el interín están asomando todos los monstruos. Relató la espiral de agresiones que incluye interceptaciones en el estrecho de Ormuz y respuestas militares, convirtiendo la región en un polvorín. Si a esto se suma el cierre de Bab el-Mandeb, el suministro energético global quedaría asfixiado.
Aunque el multilateralismo tradicional muestra signos de fatiga, la comunidad internacional aún tiene la oportunidad de reconducir la situación hacia el diálogo. La búsqueda de rutas alternativas y la resiliencia de las naciones podrían mitigar el impacto, demostrando que, incluso en los momentos de mayor incertidumbre, la diplomacia y la cooperación global son herramientas esenciales para construir un futuro más estable.
Fuente: Merca2
Alfredo S. Quiroga