22/07/2026 03:40 - Internacionales
Según informaron autoridades el 21 y 22 de julio de 2026, las regiones de Atacama y Coquimbo sufren las peores consecuencias.
El brutal temporal que afecta a Chile desde el pasado 15 de julio de 2026 ha generado una crisis humanitaria sin precedentes en décadas. Conocido en los medios como 'El Niño Godzilla', el sistema frontal ha dejado lluvias extremas que superaron los registros históricos de la zona desértica del norte chileno.
La directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, detalló el duro impacto material: 81 viviendas resultaron destruidas, 2.661 presentan daños mayores, 18.957 daños menores y 1.771 permanecen en evaluación.
El Ministerio de Energía informó que 118.905 clientes continúan sin electricidad, cifra que bajó de los 128.745 iniciales gracias a las tareas de reparación de las empresas distribuidoras.
Las crecidas de ríos y aludes de barro bloquearon caminos, dejando a más de 104.000 personas sin vías de acceso. El ejército emplea helicópteros y tractores para rescatar a quienes quedaron varados en sus techos.
El presidente José Antonio Kast decretó el estado de catástrofe en la Región de Coquimbo y en la Provincia de Huasco. Esta medida fundamental permite el despliegue inmediato de efectivos militares, la restricción de la circulación y una aceleración en la movilización de recursos hacia las comunidades más vulnerables.
'En algunas zonas cayó en una hora la cantidad de agua que suele registrarse durante todo un mes', explicó el subsecretario del Interior, Máximo Pávez.
A pesar de la magnitud de la tragedia, el trabajo conjunto de las autoridades, fuerzas de seguridad y voluntarios permite vislumbrar un camino hacia la recuperación. Las áreas afectadas comenzarán a recibir asistencia continua y ayuda internacional en los próximos días, mientras los equipos técnicos trabajan incansablemente para restablecer la normalidad. La solidaridad del pueblo chileno se manifiesta como un faro de esperanza en medio de la tormenta.
Alfredo S. Quiroga