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05/11/2025 00:34 • OTROS • OTROS
El 4 de noviembre de 2025 los científicos anunciaron haber observado, por primera vez, la luz más brillante jamás detectada en el universo. El fenómeno proviene de un agujero negro supermasivo situado a aproximadamente 10?mil millones de años luz de la Tierra, en una galaxia distante cuya luz llegó a nosotros cuando el universo tenía apenas una mitad de su edad actual.
El destello se manifestó como un estallido de radiación que superó en brillo a cualquier explosión estelar o estallido de rayos gamma registrado. La intensidad del evento fue tal que saturó los detectores de varios observatorios espaciales y terrestres simultáneamente, entre ellos el Observatorio de Rayos Gamma Fermi y el Very Large Telescope (VLT) del ESO.
Muchos asociaban las luces más brillantes del universo con supernovas o estallidos de rayos gamma (GRB). Sin embargo, este evento se origina en un chorro relativista expulsado por el agujero negro cuando absorbe materia a una velocidad cercana a la de la luz. El choque de ese chorro contra el medio intergaláctico genera una radiación de energía sin precedentes, conocida como flare de agujero negro.
Los agujeros negros son regiones del espacio donde la gravedad es tan intensa que nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Cuando materia cae en ellos, se forma un disco de acreción que, al calentarse, puede lanzar potentes chorros de partículas. Eventos de este tipo, aunque predichos, nunca se habían observado con una intensidad tan elevada.
Este descubrimiento aporta datos cruciales para:
Los equipos involucrados planean un seguimiento continuo del área del cielo donde se detectó el estallido, usando telescopios como el James Webb Space Telescope (JWST) y futuros observatorios de rayos X. El objetivo es capturar la evolución temporal del fenómeno y determinar con mayor precisión la masa del agujero negro y la composición del medio circundante.
Este registro marca un hito histórico en la astrofísica, demostrando que el universo aún guarda sorpresas que pueden iluminar nuestra comprensión del cosmos.