06/11/2025 10:17 - Sociales
En una mañana de noviembre de 2025, un avión de carga Boeing?767?300F de la compañía UPS intentó despegar del Aeropuerto Internacional de Louisville, Kentucky. Aproximadamente a los pocos segundos de iniciar la carrera, una de las turbinas del motor derecho se desprendió, provocando una explosión que envolvió el fuselaje en llamas.
Las autoridades confirmaron al menos nueve muertos, entre ellos tripulantes y personal de tierra, y varios heridos graves que fueron trasladados a hospitales locales. Los equipos de bomberos y rescate trabajaron durante horas para controlar el incendio y recuperar los restos del avión.
El National Transportation Safety Board (NTSB) ha abierto una investigación formal. Los primeros hallazgos indican una posible falla estructural del motor que pudo haber causado su separación antes del punto de rotación. El NTSB recopilará datos de los registradores de vuelo, restos del motor y testimonios de testigos para determinar la causa exacta.
UPS emitió un comunicado lamentando la pérdida de vidas y asegurando su total cooperación con las autoridades. La empresa ha suspendido temporalmente los vuelos de la flota de Boeing?767?300F mientras se completan las inspecciones de seguridad. El incidente reaviva el debate sobre los protocolos de mantenimiento y la inspección de motores en aviones de carga, que transportan mercancías críticas a nivel global.
UPS opera una de las mayores flotas de carga aérea del mundo, con más de 200 aviones dedicados a la entrega de paquetes y carga urgente. El Boeing?767?300F, diseñado para transportar hasta 58 toneladas de carga, es una pieza clave de la red de distribución de la compañía en América del Norte.
Se espera que los resultados finales de la investigación se publiquen en los próximos meses, lo que permitirá a la industria adoptar medidas preventivas para evitar incidentes similares.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones