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18/11/2025 10:10 • DEPORTES • DEPORTES
Andrés Gariano inició su carrera arbitral en las ligas de campo de la provincia de Buenos Aires, donde los partidos se juegan en canchas de tierra y la presión es tan fuerte como la falta de recursos. Ese entorno "crudo" forjó su carácter, según testigos que destacan su firmeza y su estilo directo.
Durante la final del torneo local entre Barracas Central y Club Atlético Huracán, el entrenador de Huracán, Marcelo Kudelka, confrontó a Gariano exigiendo explicaciones por decisiones arbitrales. La respuesta del árbitro, captada por cámaras y difundida en redes, fue contundente: "Vamos a hablar y te voy a romper todo". Este intercambio encendió el debate sobre la autoridad de los árbitros y la tolerancia a la presión externa.
El partido terminó 1?1, con goles de ambos equipos en la segunda mitad. La gran controversia surgió en la tanda de penales, donde Gariano concedió dos tiros que los seguidores de Barracas consideraron erróneos. La decisión alimentó la creación de memes virales que mostraban al árbitro como protagonista de una película de acción, y encendió la discusión sobre la necesidad de revisión de video (VAR) en categorías inferiores.
Los jugadores de Barracas describieron la actuación del árbitro como "contra todo no se puede"; la frase usada por la prensa local al referirse a la capacidad de Gariano para sostener decisiones bajo presión. Por su parte, representantes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) anunciaron una revisión interna del desempeño arbitral en partidos de alta tensión.
El caso Gariano pone en relieve varios conceptos clave:
El episodio demuestra la necesidad de mayor apoyo institucional a los árbitros que, como Gariano, deben equilibrar la firmeza con la imparcialidad.