El índice bursátil argentino S&P Merval, calculado en dólares, ganó un 1,7% y volvió a aproximarse a la barrera de los 2.000 puntos, mientras los mercados de EE.?UU. mostraban una tendencia a la baja. El repunte se dio en un contexto de alta volatilidad, caída de los bonos locales y una brecha cambiaria cada vez más estrecha.
Resumen del movimiento del S&P Merval
El 17 de noviembre de 2025 el S&P Merval en dólares registró un incremento del 1,7%, alcanzando aproximadamente 1.995 puntos, acercándose nuevamente a la marca psicológica de los 2.000 puntos. Este avance se dio en pleno escenario de volatilidad global, en contraste con la ligera caída observada en los principales índices de Wall Street.
Factores que impulsaron el rebote argentino
Los analistas atribuyen el salto a una combinación de:
- Mayor confianza de los inversores locales tras la publicación de datos macroeconómicos positivos en Argentina, como una inflación que se mantuvo bajo control en los últimos meses.
- Una reducción de la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el dólar financiero, que generó mayor liquidez en el mercado de capitales.
- El descenso de los rendimientos de los bonos soberanos locales, lo que favoreció la rotación de fondos hacia acciones.
Comparación con la tendencia de EE.?UU.
Mientras el mercado argentino mostraba fuerza, los índices de EE.?UU. (S&P?500, Dow?Jones y Nasdaq) presentaron leves retrocesos, reflejando la cautela de los inversionistas ante los próximos datos de empleo y los índices de inflación en los Estados Unidos.
Otros indicadores del día
- Los bonos argentinos experimentaron una caída de sus precios, aumentando los rendimientos y acentuando la volatilidad.
- El dólar financiero se acercó al nivel del dólar oficial, indicando una mayor oferta de dólares en el mercado.
- El índice de volatilidad (VIX) mostró una ligera alza, señal de incertidumbre pese al repunte accionario.
Perspectivas a corto plazo
Los observadores advierten que, si bien el impulso del S&P Merval es alentador, la sostenibilidad dependerá de la continuidad de la estabilidad macroeconómica y de la evolución de los precios internacionales de materias primas, principal motor de la balanza comercial argentina.