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30/11/2025 10:06 • SOCIALES • SOCIALES
Durante más de 40 años una mujer mantuvo en secreto que los hijos que criaba con su marido no eran biológicamente suyos, sino que su verdadero padre era otra persona que había mantenido una relación extramarital con la mujer en la década de 1970. El marido, al enterarse de la verdad, interpuso una acción judicial por daño moral y patrimonial, alegando engaño y vulneración de la confianza matrimonial.
El expediente llegó a la Cámara de Apelaciones en la provincia de Buenos Aires, donde la jueza María Fernanda García (corte civil) determinó que la ocultación deliberada de la paternidad constituyó una violación grave del vínculo conyugal. La sentencia, dictada en noviembre de 2025, ordenó a la demandada pagar una indemnización multimillonaria al cónyuge lesado, reconociendo tanto el daño moral como el económico derivado de los gastos de manutención y la incertidumbre generada.
En el derecho civil argentino, la indemnización por daño moral busca reparar el sufrimiento psicológico y la pérdida de dignidad que una persona experimenta por actos ilícitos de terceros. La responsabilidad patrimonial cubre los gastos y perjuicios económicos directos derivados del engaño, como la diferencia en pensiones alimenticias o gastos médicos inesperados.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de mayor transparencia en la información familiar y la posibilidad de que los cónyuges exijan pruebas de paternidad cuando exista sospecha de fraude. Organizaciones de defensa de los derechos de la mujer han señalado que el caso también refleja desigualdades de género, mientras que sectores conservadores lo usan como ejemplo de la importancia de la fidelidad y la honestidad en el matrimonio.
Si bien cada caso es particular, la decisión judicial sienta un precedente importante: la ocultación intencionada de la verdadera paternidad puede implicar una responsabilidad económica significativa. Los abogados familiares aconsejan a las parejas que, ante cualquier duda, convengan pruebas de ADN y mantengan una comunicación clara para evitar conflictos legales prolongados.