21/10/2025 04:32 - Otros
Durante la madrugada de la última semana de octubre, un grupo de asaltantes ingresó al ala que alberga las joyas de la Corona y, en menos de ocho minutos, sustrajo las piezas más valiosas sin que se registraran arrestos. La rapidez y precisión del asalto dejaron perplejos a los guardias y a la administración del museo.
Las piezas sustraídas incluyen coronas, collares y broches que datan de la época de Luis XVI, valorados en varios millones de euros. Las autoridades francesas no han confirmado la cantidad exacta, pero diversas fuentes indican que el valor total supera los 30 millones de euros.
Un video captado por una cámara de seguridad muestra a uno de los ladrones junto a la vitrina vacía, murmurando que “sabían muy bien lo que querían”. La imagen ha alimentado hipótesis sobre la posible vinculación de la banda con organizaciones criminales internacionales.
Tras el incidente, Interpol agregó las joyas robadas a su base de datos de objetos robados y lanzó una operación global para su recuperación. Se han emitido alertas a museos, casas de subastas y coleccionistas privados alrededor del mundo.
El suceso ha reavivado el debate sobre la falta de inversión en la seguridad de los monumentos franceses. Diversos políticos y expertos critican una política de abandono que, según afirman, lleva más de 40 años sin una actualización significativa de los sistemas de protección.
Las autoridades continúan revisando los videos de vigilancia y analizando posibles conexiones internacionales. Mientras tanto, el Louvre refuerza sus protocolos y mantiene cerrada la sala de las joyas para evitar nuevos incidentes.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones