La frágil calma energética se rompió el miércoles. En un movimiento estratégico, Ucrania ejecutó un ataque masivo de drones que alcanzó una refinería de petróleo en la región de Riazán, a tan solo 200 kilómetros de Moscú. El gobernador local, Pável Malkov, confirmó que el incendio afectó tanto almacenes como vehículos de empresas locales.
Por su parte, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, negó la existencia de un acuerdo formal y acusó a Ucrania de mantener la agresividad contra sus instalaciones energéticas.
Impacto en el terreno: Un intercambio devastador
Mientras Ucrania golpeaba el corazón petrolero ruso, Moscú lanzaba una ofensiva coordinada con drones y misiles Kh-59, afectando gravemente la red eléctrica de Kiev y otras regiones.
| Región Afectada | Impacto Reportado | Víctimas/Daños |
|---|---|---|
| Kirovogrado | Ataque de 580 drones | 3 muertos / Edificios residenciales dañados |
| Dnipropetrovsk | Bombardeos rusos | 3 muertos / 6 heridos |
| Kiev | Golpes a 3 centrales termoeléctricas | Cortes de suministro de emergencia |
El factor geopolítico y el petróleo
En medio del caos, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, fue tajante al cuestionar el plan de paz de Washington, asegurando que cualquier tregua sería incumplida por el gobierno ucraniano.
Sin embargo, el tablero económico sigue moviéndose. A pesar del conflicto, existen acuerdos críticos que impactan el mercado global:
- Acuerdo Trump-Putin: Suministro de más de 300.000 toneladas de diésel ruso para el mercado estadounidense y global.
- Capacidad Rusa: Moscú estima exportar hasta 3,5 millones de toneladas mensuales de diésel para finales de año (más del 10% del mercado mundial).
- Defensas Ucranianas: Kiev logró neutralizar 536 drones de larga distancia, aunque no pudo evitar que 31 objetivos fueran alcanzados.
Fuente: IMAGO
