Pablo Brizzio, directivo de Techint, declaró en el juicio de los cuadernos que nunca supo de pagos ilegales, pero confirmó que funcionarios kirchneristas participaron en las negociaciones por la nacionalización de Sidor en Venezuela. El proceso involucra a 86 acusados, incluida Cristina Kirchner.

El juicio de los cuadernos de la corrupción continúa sumando testimonios que reconstruyen las complicidades políticas y empresariales del kirchnerismo. Este jueves 20 de agosto de 2026, un directivo de Techint, Pablo Brizzio, aseguró desconocer cualquier pedido de dinero a funcionarios, pero confirmó que el Gobierno argentino intervino activamente en la negociación por la nacionalización de la siderúrgica Sidor en Venezuela.

La declaración de Brizzio

Brizzio, quien trabajaba en la planta de Sidor en Puerto Ordaz durante los hechos, relató ante el Tribunal Oral Federal 7 las difíciles condiciones de salida de los más de 100 empleados argentinos con sus familias cuando Hugo Chávez dispuso la estatización en 2008. “Hubo pintadas de ‘fuera argentinos’, manifestaciones y hasta irrupciones en las oficinas”, describió el testigo.

El directivo recordó que Luis Betnaza, responsable de Relaciones Institucionales de la siderúrgica, manejó los contactos políticos, mientras que el ex secretario privado del exministro Julio De Vido, José María Olazagasti, participó en las tratativas para evitar un reclamo ante el CIADI. “Fue exitosa la gestión porque se llegó a un acuerdo de compensación”, dijo, pero cuando la fiscal le preguntó si había escuchado de algún aporte económico, respondió: “No, nunca supe nada de eso”.

Los cuadernos de Centeno y los episodios de Techint

El expediente, basado en las anotaciones del remisero Oscar Centeno, menciona ocho presuntos episodios de sobornos a Roberto Baratta, ex funcionario de Planificación Federal y principal imputado por recibir los pagos ilegales. Los montos serían de entre 15 y 20 millones de pesos.

Betnaza y el exdirectivo Héctor Zabaleta fueron sobreseídos en la etapa de instrucción porque se consideró que los aportes fueron “humanitarios” para garantizar la salida de los argentinos de Venezuela. Ambos declararán como testigos el próximo martes.

El juicio y los 86 acusados

En el debate se juzga a la ex presidenta Cristina Fernández como jefa de una asociación ilícita y coautora de sobornos, junto a ex funcionarios y empresarios. La audiencia de hoy tuvo un comienzo tenso: la fiscalía desistió de tres testigos convocados, mientras que el Tribunal rechazó un planteo de la defensa de Olazagasti para limitar las preguntas.

El juicio por los cuadernos de la corrupción es considerado uno de los más grandes de la historia judicial argentina y ha destapado la trama de colusión entre el poder político y empresarios durante la era K.