Durante un vuelo de la aerolínea emiratí Flydubai de Dubái a Tel Aviv, un copiloto apuñaló a su compañero de pilote, intentando tomar el control para estrellar la aeronave. El piloto indio Smit Machchhar, herido, tomó estructuras de emergencia, abrió la puerta del cockpit y, junto a varios pasajeros, subdujo al agresor. Con la ayuda de la tripulación, recuperaron el control y desviaron el avión a Tabuk, Arabia Saudí, efectuando un aterrizaje de emergencia seguro. Los 174 ocupantes, entre ellos civiles israelíes y estadounidenses, sobrevivieron sin lesiones graves.
El Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó al piloto indio de "héroe" que evitó un "desastre del 11 de Septiembre" para Israel, resaltando la importancia estratégica del incidente.
El vuelo formaba parte de la creciente conectividad aérea entre los Emiratos Árabes Unidos y destinos israelíes tras los acuerdos de Abraham. Históricamente, las tensiones entre Israel y países vecinos como Arabia Saudí y los Emiratos han marcado relaciones diplomáticas volátiles. Este incidente reviste una dimensión de seguridad al amenazar la integridad de una aeronave comercial y plantea preguntas sobre los protocolos de vigilancia en rutas de alto riesgo.
El suceso podría generar una escalada de medidas de seguridad en los corredores aéreos de Oriente Medio, con posibles reforzamientos en los controles de tripulaciones y mayor cooperación entre Israel, Emiratos y Arabia Saudí. Podría influir en negociaciones diplomáticas en curso y en la percepción global de la cooperación regional.