La seguridad marítima en el Mar Negro ha vuelto a colapsar. El presidente de Rumanía, Nicusor Dan, confirmó que el incendio de dos embarcaciones comerciales fue provocado por el impacto de drones, en un contexto de creciente hostilidad vinculado a la guerra entre Rusia y Ucrania.
La respuesta militar fue inmediata. Ante la detección de trazas radar no identificadas, dos cazas F-18 de España despegaron en alerta máxima desde bases rumanas, como parte del compromiso de seguridad de la OTAN.
Aunque el gobierno de Bucarest ha sido cauto y no ha imputado formalmente la autoría a Vladimir Putin, las autoridades investigan la pista rusa debido a la detección previa de drones del Kremlin en la zona y la estrategia de bombardeos sobre puertos ucranianos.
Escalada de violencia en el Mar Negro
Este ataque no es un hecho aislado. En los últimos diez días, la frecuencia de agresiones a civiles ha aumentado drásticamente:
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Buques atacados | Más de 5 embarcaciones de diversas nacionalidades |
| Víctimas | Al menos 23 marineros muertos o desaparecidos |
| Zonas afectadas | Costas de Rumanía y Bulgaria |
Ante este escenario, Rumanía y Bulgaria elevarán un pedido urgente a la Unión Europea y a la OTAN para implementar las siguientes medidas:
- Creación de un Centro de Seguridad Marítima especializado en prevención de ofensivas.
- Establecimiento de una moratoria de ataques contra buques civiles.
- Suministro de equipos de defensa aérea y vigilancia más avanzados.
Mientras tanto, la guerra logística continúa: mientras Rusia presiona los puertos ucranianos, Kiev ha respondido atacando buques rusos cerca de la desembocadura del río Don, en el Mar de Azov.
Fuente: IMAGO
