布宜诺斯艾利斯房租飙升:Núñez区两居室月租近100万比索
2026年6月,阿根廷首都布宜诺斯艾利斯(CABA)的房租上涨了14%。据当地媒体报道,Núñez社区的两居室公寓价格创下历史新高,月租金接近100万比索。在房地产市场不断变化的背景下,这一数字反映了当地住房市场的最新趋势。
2026年6月,阿根廷首都布宜诺斯艾利斯(CABA)的房租上涨了14%。据当地媒体报道,Núñez社区的两居室公寓价格创下历史新高,月租金接近100万比索。在房地产市场不断变化的背景下,这一数字反映了当地住房市场的最新趋势。
El sector inmobiliario argentino muestra una dinámica diferenciada según el tipo de propiedad. Mientras los departamentos pequeños tienen alta demanda, las unidades grandes enfrentan mayores desafíos para concretar operaciones. Con la convergencia histórica del dólar oficial y blue en $1.450, el mercado ofrece oportunidades y riesgos que todo inversor debe conocer.
El mercado inmobiliario porteño muestra una moderación inédita: los alquileres acumulan solo un 14,1% en 2026, muy por debajo de la inflación esperada. La oferta de departamentos creció 7,3% y es 3,2 veces superior a febrero de 2023. Monoambientes promedian $747.102 y dos ambientes $848.509.
El mercado de alquileres en Rosario atravesó un cambio de paradigma: la oferta de inmuebles se triplicó en dos años, pasando de 800 a 3.000 unidades disponibles. La derogación de la ley de alquileres, sumada a una rentabilidad del 5% anual en dólares, devolvió atractivo a la inversión inmobiliaria y modificó los tiempos de ocupación, que se extendieron de una semana a 90 días.
Por primera vez en la historia, las Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) alcanzan una capacidad de compra de dólares sin precedentes. El fenómeno, impulsado por la disparidad entre inflación y estabilidad cambiaria, abre un debate sobre si este es el momento ideal para tomar un crédito hipotecario.
El ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, criticó duramente a los colegios inmobiliarios argumentando que sus regulaciones son privilegios que encarecen los servicios inmobiliarios. Cuestionó los honorarios mínimos y las barreras de acceso al mercado, defendiendo una apertura que reduciría costos en la compraventa de propiedades.
El sueño de la vivienda propia sigue siendo inalcanzable para la mayoría de los argentinos. Según requisitos del Banco Nación, se necesitan ingresos mensuales superiores a $2,3 millones para acceder a un crédito hipotecario por un departamento de $90 millones, con cuotas iniciales de $579.871 a 25 años.
Las compraventas de inmuebles en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mostraron un repunte significativo en marzo de 2026, con un aumento del 17,9% interanual en las escrituras. Sin embargo, los créditos hipotecarios evidencian una desaceleración del 25% comparado con el mismo período del año anterior, marcando una dinámica de dos velocidades en el sector.
La baja de tasas de interés en los créditos hipotecarios está generando un renovado interés en el mercado inmobiliario argentino. Los bancos ofrecen condiciones más accesibles para la compra de viviendas, aunque el acceso sigue limitado por requisitos de ingresos y ahorro previo. Un análisis completo de las oportunidades y desafíos para quienes buscan cumplir el sueño de la casa propia en 2026.
Las entidades financieras compiten por colocar créditos y las tasas promedio cayeron al 9,4%. Para comprar una vivienda de US$100.000 se necesita un ingreso familiar superior a $3 millones. Bancos como Nación, ICBC y Credicoop lideran la baja de tasas que reactiva el mercado inmobiliario.
Un estudio detallado de la plataforma Terres revela que la construcción en Buenos Aires no será homogénea: nueve barrios concentrarán siete de cada diez proyectos inmobiliarios. El corredor norte lidera con el 45% de la actividad total, mientras que la zona sur sigue esperando condiciones más favorables para activarse.
El Banco Ciudad de Buenos Aires colocó exitosamente obligaciones negociables atadas a UVA por $100.000 millones en el mercado de capitales. Los fondos se destinarán exclusivamente a créditos hipotecarios para la adquisición de viviendas, en una movida que busca reactivar el mercado inmobiliario argentino y facilitar el acceso a la propiedad mediante financiamiento indexado por inflación.
El Banco Ciudad de Buenos Aires logró captar $100.000 millones en el mercado de capitales a través de una emisión de obligaciones negociables atadas a la inflación. Los fondos se destinarán exclusivamente a créditos hipotecarios UVA para viviendas, impulsando el acceso a la propiedad inmobiliaria en un contexto de tasas competitivas.
Tras meses de estabilidad, el sector inmobiliario porteño muestra señales de reactivación. Los alquileres aceleraron su suba con un incremento del 3,5% en febrero, mientras que los precios de venta de departamentos registraron un leve aumento del 0,2%. Un dos ambientes ya supera los $790.000 mensuales en alquiler.
En enero se firmaron 3.423 escrituras en CABA, un 55,2% menos que en diciembre, mientras que las hipotecas descendieron un 19% interanual. Los bancos endurecieron las condiciones de calificación, lo que impactó directamente en el nivel de operaciones. Provincia de Buenos Aires también registró una baja del 66% respecto al mes anterior.
El sector inmobiliario argentino vive una paradoja: en 2025 se firmaron 69.461 escrituras en CABA, un 26,8% más que el año anterior, impulsadas por el regreso del crédito hipotecario UVA. Sin embargo, la construcción acumula una caída del 11% y no logra reponer el stock vendido. Tres factores explican este desacople que complica la reactivación del sector.
El 2025 marcó un hito con 44.305 hipotecas otorgadas, el cuarto mejor año desde 2004. Uno de cada siete compradores accedió a financiamiento y los bancos lanzaron una agresiva competencia bajando tasas hasta UVA + 4.5%. La construcción sigue rezagada con una caída del 11% desde 2023.
Ante la rigidez del sistema bancario tradicional, surgen plataformas de financiamiento colaborativo que permiten acceder a préstamos hipotecarios en dólares en menos de una semana. Con cuotas fijas y tasas que arrancan en el 9,9%, esta modalidad se posiciona como una válvula de escape para monotributistas, profesionales independientes y quienes buscan rapidez para no perder oportunidades de compra.
Un informe del Ceso revela que alquilar un monoambiente en Rosario cuesta $350.000 mensuales, superando el salario mínimo de $346.800. Los jubilados destinan el 81,5% de sus ingresos solo a la renta, sin expensas ni servicios.
Alfredo S. Quiroga