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Neumonía atípica: diferencias clave y cómo detectarla a tiempo

23/01/2026 10:16 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD

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La neumonía atípica, menos conocida pero muy contagiosa, puede pasar desapercibida en entornos cerrados y poblaciones vulnerables. Expertos de la Cleveland Clinic explican en qué se diferencia de la neumonía típica, qué síntomas observar y qué medidas preventivas adoptar para evitar complicaciones y frenos de contagio.

¿Qué es la neumonía atípica?

Según la Cleveland Clinic, el término neumonía atípica no corresponde a un diagnóstico formal, sino a infecciones pulmonares leves pero altamente contagiosas, producidas mayormente por la bacteria Mycoplasma pneumoniae y algunos virus.

Diferencias entre neumonía típica y atípica

Ambas comparten síntomas como tos seca, fiebre y dificultad respiratoria, pero presentan contrastes importantes:

  • Neumonía típica: suele asociarse a cuadros más graves, con dolor torácico intenso, acumulación de moco y pus en los alvéolos, y riesgo de cianosis y confusión.
  • Neumonía atípica: síntomas menos intensos, a menudo solo malestar general y fiebre ligera, pero con alta capacidad de transmisión antes de que aparezcan señales evidentes.

Síntomas y señales de alerta

Los signos comunes incluyen dificultad respiratoria, dolor de garganta, dolor de cabeza y fatiga. Sin embargo, si aparecen dolor intenso en el pecho, desorientación, dificultad respiratoria grave o cianosis, es indispensable buscar atención médica urgente.

Incubación y transmisión

La neumonía atípica puede manifestarse entre una y dos semanas después del contacto, con un periodo de incubación que puede extenderse hasta un mes. Durante ese tiempo la persona puede contagiar sin presentar síntomas visibles. En contraste, la neumonía típica suele evolucionar más rápidamente y generalmente requiere antibióticos.

Factores de riesgo y medidas de prevención

El riesgo aumenta en:

  • Espacios cerrados y concurridos.
  • Niños menores de 2 años y adultos mayores de 65.
  • Individuos inmunodeprimidos, con enfermedades crónicas o antecedentes de tabaquismo.

Los especialistas recomiendan:

  • Vacunación contra la neumonía neumocócica.
  • Higiene personal rigurosa y evitar contacto cercano con enfermos.
  • Consultar al médico ante síntomas persistentes o intensos.

Tratamiento y cuidados

La neumonía atípica suele resolverse espontáneamente; sin embargo, en casos graves o prolongados se pueden usar antibióticos específicos. La automedicación indiscriminada puede favorecer resistencia bacteriana y causar efectos adversos como infecciones por Clostridium difficile.

Conclusión

Detectar a tiempo la neumonía atípica es crucial para evitar su propagación y posibles complicaciones, sobre todo en grupos vulnerables. La combinación de información clara, prevención activa y consulta médica oportuna salva vidas y frena cadenas de contagio.