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23/01/2026 12:23 • SALUD • SALUD
La investigación, dirigida por científicos de Oxford y publicada el 22 de enero de 2026 en The Journals of Gerontology, analiza si la vacuna contra el herpes zóster (shingles) influye en el envejecimiento biológico. El estudio se enmarca dentro de la gerociencia, disciplina que investiga cómo intervenciones rutinarias pueden modular los procesos que impulsan el envejecimiento.
Se estudiaron a personas mayores de 70 años y se compararon los índices biológicos entre quienes habían recibido la vacuna y quienes no. Se evaluaron siete dominios clave:
Los vacunados presentaron una puntuación significativamente menor en el índice compuesto de envejecimiento biológico, lo que indica un perfil de envejecimiento más lento y favorable a nivel multisistémico.
Los dominios con los efectos más marcados fueron:
Los beneficios en inflamación e inmunidad innata se observaron principalmente después de cuatro años o más de la vacunación, mientras que los efectos sobre los relojes epigenéticos y transcriptómicos fueron evidentes dentro de los primeros tres años.
El estudio encontró una puntuación más alta en el dominio de inmunidad adaptativa, lo que los autores interpretan como una posible limitación de los biomarcadores empleados, más que un efecto adverso.
No se detectaron asociaciones significativas con marcadores de neurodegeneración ni con parámetros hemodinámicos cardiovasculares, lo que sugiere que esos sistemas pueden requerir un seguimiento más prolongado para evidenciar cambios.
Estos hallazgos posicionan a la vacuna contra el herpes zóster como una intervención potencialmente geroprotectora, de bajo costo y ya disponible, capaz de modular procesos biológicos comunes a múltiples enfermedades relacionadas con la edad. Aunque los autores advierten que se trata de asociaciones y no de prueba definitiva de causalidad, la consistencia de los resultados en dominios moleculares e inflamatorios abre la puerta a nuevas estrategias de envejecimiento saludable.
Para más detalles, consulte el artículo original en The Journals of Gerontology y la publicación de la Universidad de Oxford.