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24/01/2026 15:18 • INTERNACIONALES • INTERNACIONALES
Según el informe publicado el 20 de enero de 2026 por Quadratin EMX, el sistema internacional se ha reconfigurado en un esquema tripolar en el que Estados Unidos, China y Rusia concentran la mayor parte de sus capacidades militares, económicas y tecnológicas.
En este nuevo orden, el derecho internacional pierde su carácter de barrera preventiva y pasa a ser un instrumento funcional que legitima los intereses de las potencias. La estrategia estadounidense se fundamenta en una visión expansiva de seguridad nacional que subordina la legalidad a la fuerza, utilizando la normativa solo para justificar intervenciones o presiones.
China, por su parte, promueve una narrativa de gobernanza global basada en cooperación, multilateralismo y desarrollo compartido, bajo la idea de una "Civilización Global". Rusia mantiene una política de afirmación regional mediante el uso directo de la fuerza, normalizando la intervención armada como defensa legítima de su esfera de influencia.
El informe destaca el papel emergente de India, que busca evitar una polarización extrema que limite su autonomía y oportunidades de desarrollo. Para Nueva Delhi, la estabilidad y el acceso a mercados dependen de acuerdos que incluyan a todas las grandes potencias, sin imposiciones unilaterales.
La posible negociación entre EE.?UU. y China representa un punto de inflexión: ambos proyectos responden a realidades político?económicas distintas y ninguno puede imponerse sin generar inestabilidad sistémica. El futuro del orden internacional dependerá de que las potencias prioricen el consenso multilateral y reafirmen el derecho como herramienta democrática, social y orientada a la reducción de la desigualdad.
En síntesis, la disputa geopolítica contemporánea demuestra que el derecho siempre ha estado ligado al poder; la diferencia crucial radica en si ese poder se ejerce para la dominación o para la construcción de una paz y prosperidad compartidas.