Imago Noticias
Matías Alé revela su batalla contra el tinnitus y una nueva cirugía
Luis Ventura revela escalofriante razón del odio de Estelita Muñoz a Silvia D'Auro
Martín Salwe sorprendido y triste por el inesperado video con Nenu López y Grego Rosello
Jorge Pascual Recabarren explica su cachet de 2,5?millones en la Fiesta del Carrerito
03/02/2026 10:12 • POLITICA • POLITICA
El Ministerio de Desarrollo Humano de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Gabriel Mraida, informó que la revisión de los listados de beneficiarios, cruzados con registros oficiales, descubrió graves anomalías en la red de cobertura alimentaria. Entre los datos más impactantes:
En total, se suspendieron más de 5.000 raciones que no pudieron ser justificadas y se ordenó el cierre de 40 comedores que operaban como "fantasma", sin proporcionar alimentos a los declarados. Entre los locales inspeccionados se encontraban "Los Amigos" en White 21 (Mataderos), "Caritas Felices" en Scappino 6846 (Mataderos) y "Pekes" en Bonorino 1851 (Flores).
El cierre de los comedores fantasma permitió reabrir dos unidades que habían sido suspendidas por irregularidades, devolviendo la asistencia a 50 familias. Además, se reportó que 35 niños retomaron la escuela y 200 fueron incorporados a colonias de verano, mientras que 200 familias recibieron apoyo directo de la programa Ciudadanía Porteña.
Una nueva aplicación de registro de beneficiarios, implementada a finales de 2025, facilitó la identificación individual de cada asistido y el seguimiento de cada ración en tiempo real. Esta herramienta fue clave para detectar las irregularidades y garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, señaló que el fenómeno tiene “nombre y apellido”, refiriéndose al dirigente del Movimiento Popular La Dignidad, Juan Grabois, vinculado a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). Las denuncias contra el movimiento continúan en curso.
Actualmente, más de 250.000 personas reciben diariamente alimentos a través de comedores, unidades de primera infancia, centros de jubilados, paradores para personas en situación de calle y la transferencia directa del programa Ciudadanía Porteña.
El Ministerio enfatizó que la fiscalización es esencial para evitar que “nadie juegue con el hambre de la gente” y para mejorar la eficiencia del gasto público.