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13/02/2026 11:24 • Salud
Luigi Fontana, director del Centro para la Longevidad de la Universidad de Sídney, afirma que la masa muscular es uno de los mejores indicadores de independencia funcional en la vejez. Un cuerpo fuerte no solo permite realizar actividades cotidianas sin ayuda, sino que también está asociado a una mente más joven.
En los años 70, los cuerpos “hiperdesarrollados” eran vistos como excesos. Hoy, tras la popularidad de películas como Rocky y la expansión de los gimnasios, el entrenamiento con pesas se ha convertido en la tendencia número uno del sector fitness, según el American College of Sports Medicine. Mujeres de todas las edades están incorporando curls, flexiones y clases de barra para ganar fuerza.
El músculo produce hormonas y moléculas bioactivas llamadas miocinas. Estas regulan la inflamación, el metabolismo y la sensibilidad a la insulina, interviniendo directamente en los mecanismos del envejecimiento. Entre los beneficios observados están:
A partir de los 30 años se pierde entre un 8?% y 10?% de masa muscular por década, proceso conocido como sarcopenia, que aumenta el riesgo de caídas y discapacidad. Sin embargo, Fontana asegura que la pérdida no es inevitable y puede frenarse o revertirse con entrenamiento de resistencia después de los 50 o 60 años. Ejemplo inspirador: Emma Maria Mazzenga, velocista de 92 años, mantiene récords mundiales gracias a su constancia.
Los nuevos fármacos contra la obesidad, como los agonistas del GLP?1, pueden provocar pérdida de masa magra. Por ello, Fontana recomienda combinarlos siempre con entrenamiento de fuerza. Además, advierte sobre la vigorexia o MODE (Muscle?Oriented Disordered Eating), un trastorno alimentario centrado en la obsesión por la musculatura que puede derivar en dietas hiperproteicas desequilibradas.
Más músculo y menos grasa visceral no solo favorecen la fuerza física, sino que también están vinculados a un cerebro biológicamente más joven. La combinación de ejercicio de resistencia, dieta de calidad, buen sueño y manejo del estrés constituye la fórmula para una longevidad saludable.
Fuente: El Mundo