16/02/2026 07:09 • Economia
Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, admitió que las previsiones de ventas de coches eléctricos fallaron estrepitosamente. La marca alemana pide a la Unión Europea mayor flexibilidad en la normativa de 2035, advirtiendo que una regulación rígida podría debilitar a la industria europea frente a la competencia china.
El golpe de realidad de Mercedes-Benz
El CEO de Mercedes-Benz,
Ola Källenius, ha protagonizado una de las declaraciones más contundentes del sector automotriz en los últimos años. En una entrevista con el medio alemán
Der Spiegel, publicada el
15 de febrero de 2026, el directivo reconoció sin tapujos que las proyecciones de demanda de vehículos eléctricos estaban completamente desalineadas con la realidad del mercado.
"La demanda de coches eléctricos no es ni de lejos tan alta como creían los políticos y las empresas"
, señaló Källenius, en lo que constituye una autocrítica sin precedentes de una de las marcas más emblemáticas de la industria automotriz mundial.
Las promesas incumplidas de 2022
La declaración del ejecutivo tiene un contexto fundamental. En
2022, en pleno auge de las expectativas sobre la electrificación, Mercedes-Benz anunció planes ambiciosos:
- Para 2025: El 50% de las ventas deberían corresponder a vehículos 100% eléctricos
- Para 2030: La totalidad de la flota automotriz sería "cero emisiones"
Sin embargo, la realidad del mercado ha obligado a la marca alemana a dar marcha atrás en estos objetivos. Källenius admitió que esas metas eran inalcanzables bajo las condiciones actuales del mercado.
¿Qué pasó con la demanda esperada?
El directivo apuntó a varios factores que explican esta situación:
1. Sobreestimación política: Los gobiernos y reguladores europeos anticiparon una transición mucho más rápida de lo que los consumidores están dispuestos a realizar.
2. Competencia china: El mercado ha visto la irrupción de fabricantes chinos con vehículos eléctricos a precios significativamente más competitivos, lo que ha transformado la electrificación en una amenaza para las marcas europeas más que en una oportunidad.
3. Preferencias del consumidor: Los compradores siguen confiando en los motores de combustión interna, especialmente en mercados donde la infraestructura de carga es limitada.
El conflicto con la normativa europea de 2035
El
objetivo de 2035, que prohíbe la venta de vehículos nuevos con motor de combustión en la Unión Europea, vuelve a estar en el centro del debate. Källenius se mostró optimista ante la posibilidad de que la Comisión Europea flexibilice esta normativa.
"Dictar lo que los consumidores deben pensar y querer en determinados momentos no generará crecimiento, sino que reducirá el mercado"
, advirtió el ejecutivo.
Advertencia sobre el colapso del mercado de usados
Una de las preocupaciones más serias expresadas por Källenius se refiere a las flotas empresariales. La Comisión Europea propone que las flotas corporativas sean eléctricas antes de
2030, pero el CEO alemán alertó sobre las consecuencias:
- Las flotas suelen renovarse cada dos años
- Esto generaría un exceso de oferta en el mercado de vehículos usados
- Se produciría una caída en los valores residuales
- Las empresas quedarían con stock sin vender
- La demanda de vehículos nuevos se desplomaría
"Esto tiene consecuencias drásticas para la industria"
, sentenció Källenius, advirtiendo que muchas empresas medianas podrían declararse insolventes antes de que el mercado se recupere.
La postura de Mercedes: compromiso con el futuro, pero con flexibilidad
A pesar de las críticas, Källenius reafirmó el compromiso de Mercedes-Benz con la movilidad eléctrica:
"Probablemente ninguna otra industria ha invertido tanto en descarbonización como nosotros. Y seguimos haciéndolo [...] Nuestro objetivo común es la neutralidad climática, pero no estamos de acuerdo en el método"
El ejecutivo enfatizó que la descarbonización seguirá siendo el objetivo final, pero advirtió que una Europa económicamente debilitada no podrá cumplir con sus objetivos ambientales.
La voz del desarrollo tecnológico
Las declaraciones de Källenius se suman a las realizadas días antes por
Jörg Burzer, jefe de Desarrollo de Mercedes-Benz, quien en una entrevista publicada el
9 de febrero de 2026 en
LA NACION, ofreció una perspectiva tecnológica complementaria.
"Los autos a combustible son una tecnología de hace más de 100 años"
, sostuvo Burzer, quien sin embargo destacó que la electromovilidad ofrece un campo de innovación mucho más amplio, desde el diseño de baterías hasta sistemas de refrigeración e integración estructural.
El contexto europeo
La industria automotriz europea se encuentra en una encrucijada. Países como
Alemania e Italia han presionado para flexibilizar el calendario de 2035, abriendo la puerta a la continuidad de los llamados "motores de combustión de alta eficiencia".
Las ventas de vehículos eléctricos en Europa han mostrado signos de desaceleración debido a:
- Fin o reducción de subsidios estatales
- Encarecimiento del crédito
- Dudas sobre la infraestructura de carga
- Pérdida del poder adquisitivo de los consumidores
¿Qué viene ahora?
Mercedes-Benz pide que las marcas automotrices tengan voz en las decisiones regulatorias y que se permita al mercado y a los consumidores elegir el camino hacia la movilidad del futuro. La tensión entre objetivos ambientales ambiciosos y realidades económicas sigue siendo el gran desafío de la industria europea.
Fuentes:
-
Híbridos y Eléctricos
-
Autonoción
-
LA NACION